El Ayuntamiento de Madrid ha dado luz verde a la remodelación integral de la plaza de Oporto y su entorno, en el distrito de Carabanchel, en una actuación que aspira a transformar por completo uno de los principales nodos urbanos del sur de la capital. El proyecto, aprobado este jueves en Junta de Gobierno, arrancará esta primavera y se prolongará hasta la segunda mitad del 2027, con una inversión de 5.3 millones de euros, financiados a través del plan SURES.
La intervención plantea un cambio profundo en la configuración actual de la plaza, caracterizada por su división en dos espacios inconexos. El objetivo es unificarla, ganar protagonismo para el peatón y reforzar su papel como punto de encuentro vecinal, cultural y social. Un reto que no se plantea fácil, ya que este enclave madrileño es "un nudo de comunicaciones" y de transporte público.
En palabras del concejal-presidente de Carabanchel, Carlos Izquierdo, se trata de "la gran transofrmación" de Oporto, una actuación que permitirá "darle un concepto completamente distinto" para que deje de ser una plaza fragmentada y pase a funcionar "de una forma conjunta y en sintonía".
Izquierdo ha explicado que no se trata de una intervención menor, sino de un proyecto largamente esperado por los vecinos del distrito. "Es un viejo sueño que teníamos desde hace mucho tiempo", ha señalado, al mismo tiempo que manifestaba que la futura plaza está llamada a convertirse en el "centro neurálgico del distrito" y en el "epicentro de la actividad cultural y artística" de Carabanchel, conocido como Distrito 11. En este sentido, ha destacado que el espacio permitirá acoger "grandes eventos en el futuro", aprovechando su ubicación estratégica y su conexión con las líneas 5 y 6 de Metro de Madrid.
Desde el punto de vista Técnico, la remodelación contempla la ampliación del espacio paetonal en 1.443 metros cuadrados, la plantación de más de 110 nuevos árboles y más de 3.200 arbustos, así como la creación de nuevas zonas estanciales. Entre las actuaciones más visibiles figura la construcción d euna fuente ornamental en el centro de la plaza y la instalación de una pérgola para dar sombra en la glorieta de Valle de Oro.
Pero el ámbito de actuación no solo se limita a la plaza de Oporto, sino que se extiende a buena parte de su entorno. Incluye la glorieta del Valle de Oro (con esa pérgola ya comentada), las calles de Valle de Oro y Juan Francisco, tramos de Río de Oro y General Ricardos, así como la calle Oca, que se convertirá en el eje de conexión con la futura remodelación de la plaza de Almodóvar. El objetivo es articular todo este espacio como un conjunto "coherente" que refuerce su función como eje vertebrados del distrito.
En la calle Oca se llevará a cabo una reordenación del tráfico, con un carril por sentido, ampliación de aceras y la incorporación de un carril bici bidireccional. También se crearán nuevas zonas de descanso y parterres. Por su parte, en General Ricardos se ganará espacio para el peatón mediante la ampliación de aceras y la introducción de áreas ajardinadas, mientras que las calles Juan Francisco y Río de Oro pasarán a ser vías de coexistencia con plataforma única.
El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha destacado que esta actuación responde a una demanda histórica de los vecinos y se enmarca dentro de la estrategia del Consistorio para mejorar el espacio público en toda la ciudad. "Es una reivindicación largamente realizada por parte de los vecinos y que nosotros hemos atendido", ha señalado, al tiempo que ha asegurado que la remodelación permitirá "mejorar muy considerablemente toda esa zona".
Martínez-Almeida ha enmarcado, además, el proyecto dentro del conjunto de intervenciones que el Ayuntamiento está llevando a cabo en plazas de la capital. Según ha explicado, el Gobierno municipal ha ejecutado ya decenas de remodelaciones y mantiene varias en marcha, en una apuesta por transformar estos espacios como lugares más habitables. "Estamos trabajando en muchas obras a la vez y los madrileños son conscientes de que mejoran muy considerablemente la calidad de vida", ha afirmado, restando importancia a la idea de un único "broche de legislatura" y defendiendo que serán varias las actuaciones que marcarán el cierre del mandato.
La intervención en Oporto se integra también en la política de reequilibrio territorial impulsada por el Ejecutivo municipal, con especial atención a los distritos del sur. En este contexto, Izquierdo ha destacado el incremento del presupuesto de Carabanchel hasta los 76 millones de euros, un 20 por ciento más que el año anterior, así como el aumento de la inversión territorializada, que alcanza los 11,5 millones. "Lo que se está construyendo es igualdad de oportunidades", ha defendido el concejal, quien ha subrayado el compromiso del Ayuntamiento con el sur de la ciudad y el papel de proyectos como este para impulsar su desarrollo urbano y social.
Con esta actuación, el Consistorio busca no solo renovar un espacio clave del distrito, sino consolidar un nuevo foco de centralidad en Carabanchel, capaz de articular la vida vecinal y reforzar su creciente identidad cultural.