Vecinos de Belmonte de Tajo y Villarejo de Salvanés han iniciado movilizaciones para mostrar su rechazo a la instalación de una macroplanta de biogás proyectada en el paraje de El Mojón, que contempla el tratamiento de hasta 140.000 toneladas anuales de residuos orgánicos.
El proyecto prevé procesar materiales como purines, gallinaza, lodos de depuradora, residuos procedentes de mataderos y otros subproductos. La infraestructura ocuparía cerca de 100.000 metros cuadrados e incluiría grandes digestores anaerobios, balsas de almacenamiento con capacidad superior a los 90.000 metros cúbicos y sistemas destinados a la producción de biometano.
La iniciativa ha despertado una creciente preocupación en este entorno rural de carácter agrícola. Según ha señalado la Plataforma Ecologista Madrileña, los vecinos alertan de posibles consecuencias sobre el medio ambiente y la calidad de vida en la zona.
Entre los aspectos que generan mayor inquietud se encuentran las emisiones de olores y gases, el aumento del tráfico de vehículos pesados, los riesgos potenciales para acuíferos y suelos, así como el impacto paisajístico y acústico.
Este malestar ha propiciado la creación de una plataforma ciudadana, además de la celebración de una asamblea informativa el pasado 21 de marzo, en la que participaron residentes y se analizaron las implicaciones ambientales, sociales y económicas del proyecto. Desde este colectivo se ha instado a la población a implicarse en el proceso de alegaciones administrativas en curso.
Al rechazo vecinal se ha sumado el Ayuntamiento de Belmonte de Tajo, que ha manifestado públicamente su oposición a la iniciativa --promovida por la empresa AGR Biogás--y su intención de defender los intereses de los vecinos ante lo que considera un proyecto de elevado impacto en un entorno especialmente sensible.