Madrid ha vuelto a apagar esta noche parte de su skyline, en conmemoración de La Hora del Planeta, una iniciativa impulsada por la organización WWF que busca concienciar sobre la crisis climática a través de un gesto simbólico: apagar las luces durante una hora.
Varios de los espacios más representativos de la capital, como el Palacio Real de Madrid, la Puerta de Alcalá, la fachada del Palacio de Cibeles o el neón de Schweppes, quedan a oscuras entre las 20:30 y las 21:30 horas. De esta forma, la ciudad se suma a un gesto que se repite en cientos de ciudades alrededor del mundo.
La iniciativa nació en 2007 en Sídney y desde entonces se ha convertido en la mayor acción colectiva en defensa del medio ambiente. Cada año, millones de personas, instituciones y empresas participan en este apagón simbólico que pretende llamar la atención sobre problemas como el calentamiento global, la pérdida de biodiversidad o la crisis energética.
En su edición de 2026, la campaña refuerza su mensaje en torno a la urgencia climática y la necesidad de acelerar cambios estructurales, tanto a nivel político como en los hábitos cotidianos de la ciudadanía.