Más Madrid Coslada ha hecho pública su decisión de dejar el Gobierno local, lo que resulta en una situación de minoría para el PSOE del alcalde Ángel Viveros.
Además, han señalado al alcalde por un "bloqueo" institucional que impide la implementación de medidas esenciales para el municipio.
Paz Garretas y Sonia Murillo han realizado el anuncio en una rueda de prensa en el municipio, después de varios meses de tensión en el Gobierno de Coslada, que culminaron en un ultimátum por parte de la formación verde en febrero.
En esa ocasión, solicitaron la dimisión del regidor, a quien acusaron, entre otras cosas, de "amparar de facto" conductas de "trato vejatorio, hostigamiento y abuso de poder incompatibles con una institución democrática".
Con la transición de las ediles de Más Madrid a la oposición, se suma un nuevo elemento a una mayoría de izquierdas.
Para consolidar esta mayoría, es fundamental contar con el respaldo de Fernando Romero (Primer teniente de alcalde y concejal de Economía, Empleo, Comercio, Turismo y Transición Energética) y Luis Arteaga (Deportes), quienes, aunque dejaron Más Madrid, continúan formando parte del Gobierno bajo la dirección del alcalde.
"Seguir en el Gobierno nos haría cómplices de una forma de gobernar que no compartimos (...) Pero no vamos a facilitar ninguna moción de censura. No vamos a formar parte de ninguna operación que ponga en riesgo un gobierno progresista", han lanzado las dos ediles de Más Madrid este jueves para advertir de que esto no significa que tendrán un "papel pasivo", sino que "cada votación va a tener que dialogarse".
La asamblea de Más Madrid Coslada ha respaldado "por unanimidad" la salida del Gobierno municipal, después de un proceso de "reflexión riguroso y sostenido en el tiempo", que incluyó también el ultimátum emitido el 3 de febrero.
La exigencia de un cambio en el liderazgo y en las dinámicas del gobierno, personificadas en Ángel Viveros, era una demanda de la formación regionalista. A su juicio, esta reclamación no ha recibido la respuesta adecuada, ni dentro de la coalición ni para la totalidad de Coslada.
Desde Más Madrid han subrayado que "no ha existido la voluntad política necesaria por parte de la Alcaldía".
Además, han indicado que para abordar este conflicto también han intervenido las direcciones regionales encabezadas por Mónica García, ministra de Sanidad (Más Madrid), y Óscar López, ministro de Transformación Digital y de la Función Pública.
Garretas ha declarado que el trabajo realizado por las direcciones regionales ha sido "fantástico", aunque el alcalde no lo ha "respetado".
Han insistido en que "no hay ninguna batalla regionalista", rechazando la idea de que los eventos de hoy formen parte de una estrategia que vaya más allá del municipio.
A continuación, se ha señalado que en otros municipios, Más Madrid colabora "mano a mano" con el PSOE de manera "normal" y con un "respeto institucional y capacidad de acuerdo", algo que "no ha sido posible" en Coslada.
"No vamos a poner en riesgo un gobierno de izquierdas, pero no es un cheque en blanco. Más Madrid aprobará únicamente aquellos acuerdos que sean avances reales para la ciudadanía", han proseguido las nuevas dos ediles de la oposición cosladeña.
El "bloqueo" lo han ejemplificado en la Zona de Bajas Emisiones de Coslada que ha sido "bloqueada durante meses por Alcaldía" y que supone la pérdida de 200.000 euros de subvención regional que deberá ser devuelta y "con intereses".
"Se añade que se pospone la puesta en marcha mínimo hasta 2027", ha reprochado Garretas, quien ha censurado que no solo se haya "bloqueado" sino que ahora "se vuelve a aplazar".
Se trata, ha sostenido, de un "ejemplo que define muy bien la forma de funcionar" del Gobierno de Viveros.
Murillo ha criticado la política de vivienda del Gobierno local, que está bajo la responsabilidad de Macarena Orosa (PSOE), la segunda teniente de alcalde.
Considera que no se están implementando las acciones adecuadas y ha hecho hincapié en el aumento de pisos turísticos.
Además, sobre los dos ediles que fueron expulsados de Más Madrid, Garretas y Murillo han afirmado que se dieron situaciones en el entorno institucional que "no deberían darse" y ha reprochado que al aún primer teniente de alcalde "no se le ha apartado de sus responsabilidades" sino que se le ha dado "nuevas funciones".
Ante una "deslealtad" no puede ser por parte del alcalde "reforzar esa situación" y dar más competencias, sino "proteger el interés general y el buen funcionamiento del Ayuntamiento".
"Aquí ha habido una forma de gobernar personalista y alejada de las necesidades reales de la ciudadanía", han cargado contra Viveros, a quien han vuelto a pedir su dimisión.