Transportes

Rechazo vecinal a la alternativa 5 del plan de ampliación del metro hacia Madrid Nuevo Norte

(Foto: Ricardo Rubio / Europa Press).
Pablo García Sanz | Miércoles 25 de marzo de 2026

La alternativa número cinco dentro de la propuesta de la Comunidad de Madrid para la ampliación del subterráneo hacia Madrid Nuevo Norte parecía que traería cola desde que se publicó en el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid (BOCM), y así ha sido. Los vecinos de los barrios de Sanchinarro, Pinar de Chamartín y Virgen del Cortijo denuncian que, de las cinco disponibles, dicha opción supondría un grave perjuicio para su conectividad y la movilidad de sus residentes.

Las primeras cuatro propuestas, con sus variaciones particulares, proponen la creación de una nueva línea independiente hacia Madrid Nuevo Norte, mientras que la cinco prevé prolongar la Línea 1 hacia el norte, absorbiendo el tramo Pinar de Chamartín-bambú- Chamartín, la línea 4.

Foto: Comunidad de Madrid

Para los vecinos, esta opción implicaría perder la conexión directa con el centro a través de la línea 1, forzando un transbordo que antes no era necesario, además de aumentar la concurrencia de la Línea 4.

“Esto ha caído como un jarro de agua fría a toda la zona”, asegura Amalia Campos, presidenta de la Asociación Vecinal de Sanchinarro en nombre también de los posibles afectados de Pinar de Chamartín y Virgen del Cortijo.

"Esto ha caído como un jarro de agua fría a toda la zona"

En conversación con Madridiario, Campos advierte de los numerosos problemas que conllevaría la alternativa cinco. “Entre otras cosas, si hubiera cualquier tipo de incidencia en la L4, todos los vecinos de la zona nos quedaríamos colgados con el metro ligero, además de saturar Chamartín”, uno de los puntos de mayor confluencia de la ciudad y que ya sufre suficiente congestión.

Más coste y plazos insuficientes

Desde la asociación argumentan que las alternativas de la uno a la cuatro no solo serían menos perjudiciales, también serían las más económicas para el bolsillo del contribuyente. La cinco contempla un presupuesto de 401 millones de euros, 18 millones más que el previsto por la segunda propuesta más elevada, la cuatro, con 382 millones. “Nos perjudica en todos los sentidos, a nivel diario y también económico”, apunta la presidenta de la asociación.

Según los vecinos, la falta de transparencia y de promoción del plan está haciendo aún más insoportable el proceso. Abierta la consulta pública para que tanto vecinos como empresas presenten sus alegaciones a cada una de las alternativas, Campos denuncia que el plazo disponible no llega a los 30 días, un derecho contemplado en la ley 10-2019 de transparencia y participación de la Comunidad de Madrid. “Esto es a espaldas de los usuarios, no nos dan ni treinta días, ni tampoco nos lo han comunicado cuando nos afecta directamente. Si no te has enterado y no tienes capacidad de reacción, pues te lo comes con patatas”, comenta.

"Si no te has enterado y no tienes capacidad de reacción, pues te lo comes con patatas"

Con este panorama sobre la mesa, la de Sanchinarro se encuentra trabajando en un escrito conjunto con el resto de las asociaciones. Por otra parte, también preparan unas octavillas que pretenden repartir en el metro para informar a los vecinos, ya que las alegaciones se deben enviar de forma individual. Tampoco descartan movilizaciones o concentraciones si la propuesta de la Comunidad de Madrid llega a prosperar.

Según estimaciones, la ampliación del trazado del metro beneficiaría a más de 175.000 usuarios, cifras menores a los posibles afectados según la presidenta de la asociación.

Por su parte, Jesús Viacán, presidente de la Asociación Vecinal de Chamartín, se muestra especialmente perplejo con la situación: “Pocas veces se ha visto que perjudiquen de esta manera a barrios enteros por implementar un servicio que se supone, es beneficioso para la ciudad”, un hecho especialmente sangrante para Viacán con las municipales a la vuelta de la esquina, como quien dice.

"Pocas veces se ha visto que perjudiquen de esta manera a barrios enteros"

Viacán destaca la movilización e indignación generalizada: “Esto no se trata de la postura de las asociaciones, no paran de llamar vecinos preocupados preguntando qué puede hacer para que no hagan ese destrozo en la movilidad de nuestros barrios”.

Comunidad pide calma: la alternativa no es definitiva

Desde la Consejería de Vivienda, Transportes e Infraestructuras trasladan a este diario un mensaje de calma dirigido a los vecinos de los tres barrios rebelados. Según fuentes, la alternativa cinco forma parte de un conjunto de opciones actualmente en estudio y, por tanto, no supone en ningún caso una decisión definitiva.

El objetivo del proyecto es reforzar la red de metro de forma conjunta, adaptándola al desarrollo de Madrid Nuevo Norte y mejorando la capacidad, fiabilidad y las conexiones globales. La Consejería asegura que ninguna actuación se plantea para perjudicar la movilidad de ningún barrio.

En cuanto a la preocupación por la conexión directa, señalan que el sistema de transporte público en Madrid funciona de manera integrada, con múltiples opciones de enlace que permiten mantener la conectividad de manera eficaz. De hecho, aseguran que el rediseño de la red busca precisamente mejorar las conexiones en términos globales.

En cuanto al plazo de alegaciones, la Consejería recuerda que se ajusta a la normativa vigente y forma parte de un proceso participativo amplio en el que se tendrán en cuenta todas las aportaciones recibidas.

Finalmente insisten en su compromiso con los vecinos y en estudiar en detalle todas las propuestas antes de tomar la decisión final. “Somos conscientes de la importancia de este proyecto para los barrios afectados y para el conjunto de la ciudad, y por ello se está abordando con el mayor rigor técnico y voluntad de consenso”.

En este momento, la postura de los vecinos es clara: si siguen adelante con la alternativa cinco, el diálogo tendrá que darse desde las calles, ya que advierten de movilizaciones y concentraciones en puntos como Chamartín.

Amalia Campos lo resume así: “No queremos llegar a eso, pero si no nos escuchan tendremos que hacerlo visible. No es solo una línea de metro, es nuestro día a día y de los miles que vienen aquí a trabajar”. Se verá entonces qué pesa más, si el estudio aportado por los técnicos encargados del proyecto o el descontento vecinal generalizado.

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