En lo que va de año, la Policía Nacional ha frustrado varios intentos de introducir droga a través del Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, logrando la incautación de más de 160 kilos de cocaína, 60 de marihuana y 250 gramos de MDMA. Las intervenciones, que se han saldado con 19 detenciones, han puesto al descubierto la creatividad de las redes criminales para camuflar sustancias estupefacientes en objetos cotidianos.
Uno de los métodos más recurrentes detectados por los agentes es el uso de artículos de cuidado personal. El pasado 2 de febrero, un pasajero procedente de Sudamérica fue interceptado con 21 paquetes de cera depilatoria que ocultaban 126 pastillas de cocaína, además de un envase de café molido que contenía metanfetamina.
Días después, el 5 de febrero, la policía localizó un neceser con botes de higiene y pastillas de jabón que resultaron ser, en realidad, 4,5 kilos de cocaína. Este patrón se repitió en marzo, cuando se intervinieron productos capilares que escondían más de 16 kilos de droga en estado líquido en el equipaje de un viajero que hacía escala en Madrid y pocos días después se repitió el patrón en otro varón sospechoso al que se le intervinieron tres botes con casi tres kilos de cocaína.
El ingenio de los narcotraficantes también ha llegado al sector textil. El 24 de febrero, los agentes sospecharon de un equipaje que desprendía un fuerte olor y contenía prendas con una textura inusualmente rígida. Tras los análisis, se confirmó que la ropa había sido impregnada con 24,5 kilos de cocaína.
En otra operación del 26 de enero, el Grupo de Estupefacientes detectó en el equipaje de un pasajero de un vuelo internacional 20 chalecos con bolsillos interiores donde ocultaba envoltorios con unos 10,5 kilos de cocaína.
Junto con la ropa, otro sistema detectado para camuflar estas sustancias es modificar la estructura de las maletas. De hecho, una de las últimas intervenciones se realizó en un doble fondo en un equipaje que ocultaba más de dos kilos de estupefacientes.
Una de las operaciones más singulares ocurrió el 12 de febrero, cuando un vuelo con destino a Barcelona tuvo que desviarse a Madrid debido a un temporal de viento y aterrizar en Barajas.
Durante el control inesperado en la capital, la Policía identificó a dos pasajeros que mostraron contradicciones sobre su equipaje; al revisar sus maletas, los agentes hallaron más de 58 kilos de marihuana.