La autorización del contrato de concesión de servicios para el tratamiento de residuos domésticos en la Planta de Las Lomas de Valdemingómez ha sido otorgada por la Junta de Gobierno este jueves. Esta opción representa la alternativa más sostenible hasta lograr el objetivo europeo de vertido cero técnico, que establece un límite máximo del diez por ciento para el año 2035 respecto al total de residuos municipales generados.
Con este nuevo servicio, el Ayuntamiento de la capital refuerza el proceso de modernización del Parque Tecnológico, que incluye infraestructuras innovadoras dedicadas al tratamiento y valorización de los residuos municipales, además de contribuir al desarrollo sostenible de la ciudad. El presupuesto del contrato aprobado por el Ejecutivo municipal asciende a 614 millones de euros para los próximos 15 años, sin posibilidad de prórroga, según lo indicado por Borja Carabante, delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, durante una rueda de prensa.
El delegado ha situado la planta madrileña dentro del contexto nacional y europeo, resaltando que “en España hay tan solo 11 plantas de incineración”, en comparación con países como Francia, que cuenta con 131, Alemania con 108 y el Reino Unido con 129. Asimismo, ha enfatizado que “la media en Europa se establece en el 26 por ciento, frente al diez por ciento que incinera la ciudad de Madrid”.
Carabante también ha mencionado los datos sobre el tratamiento de residuos en otras comunidades autónomas españolas, como el País Vasco, “donde se incineran el 37,3 por ciento de los residuos, o el 13,7 por ciento de Cataluña”. Además, ha recordado la evolución histórica del proceso, indicando que “en el cuatrienio 2015-2019 se incrementó un 16 por ciento la incineración” y que “2016 ha sido el año en el que más residuos se han incinerado en la Planta de Las Lomas”.
Tres grandes objetivos se incluyen en el nuevo contrato. Primero, la optimización de la Planta de Las Lomas y la actualización de su maquinaria e instalaciones serán llevadas a cabo por la empresa concesionaria. Para lograr esto, será necesario que los licitadores realicen una inversión mínima de 100 millones de euros, asegurando así el correcto funcionamiento de la instalación durante 15 años bajo condiciones de seguridad y respeto al medio ambiente. Un plan de inversión detallado que especifique todos los elementos, instalaciones y equipos a renovar tanto en las áreas de clasificación como en las de valorización energética y control de emisiones deberá ser presentado por ellos.
El contrato, en segundo lugar, estipula que la planta debe operar bajo condiciones óptimas, con el objetivo principal de reducir al mínimo el envío de residuos a vertederos. Para lograr este propósito, será fundamental que la empresa aumente el porcentaje de recuperación de materiales reciclables, implementando las mejoras necesarias en las instalaciones de clasificación y recuperación de residuos. Además, deberá aprovechar la capacidad y disponibilidad de la incineración mediante la valorización energética de aquellos residuos que no se recuperen durante los procesos de clasificación.
En tercer lugar, será necesario que la concesionaria respete los límites de emisión establecidos en la Autorización Ambiental Integrada de Las Lomas y reduzca al mínimo los efectos que la gestión de residuos pueda generar en el entorno cercano.
La adjudicación del contrato tomará en cuenta varios aspectos, entre los cuales se encuentra el plan de explotación, que describirá la operativa de cada uno de los procesos y tratamientos a los que se someterán los residuos en la planta. También se evaluará el plan de renovación, mantenimiento y conservación de equipos e instalaciones, donde se detallarán las inversiones necesarias para la implementación de nuevos equipos y la renovación de los ya existentes, así como las acciones relacionadas con el mantenimiento y conservación de dichos equipos.
Además, se considerará el plan de gestión medioambiental, que incluirá las medidas destinadas a controlar y reducir el impacto en el entorno, incluidas las emisiones. Por último, tanto la oferta económica como el aumento de la potencia energética de la planta mediante energía fotovoltaica serán factores relevantes en este proceso.
La implementación de este servicio tendrá un impacto positivo en los distritos circundantes, ya que la empresa encargada de operar la planta estará obligada a pagar un canon anual del cinco por ciento sobre los ingresos generados por la venta de energía eléctrica. Este canon tendrá un mínimo de 500.000 euros y un máximo de un millón.
Los fondos recaudados se destinarán al Ayuntamiento para financiar proyectos en el distrito de Villa de Vallecas, donde se encuentra ubicada la Planta de Las Lomas del Parque Tecnológico de Valdemingómez. Según el contrato, se estima que el Ayuntamiento podrá recibir hasta nueve millones de euros a lo largo de toda la duración del acuerdo a través de este canon.
De igual manera, se considera que el cumplimiento de los objetivos legales de vertido máximo, que establece un diez por ciento para el año 2035, puede ser una razón para cerrar las instalaciones de incineración y rescindir el contrato, sin que sea necesaria la incineradora.
La incineración de residuos, o valorización energética a través de combustión, se considera uno de los métodos más utilizados en los países desarrollados para gestionar y tratar tanto los desechos domésticos como los comerciales y otros tipos. En contraste, el vertedero, que es la alternativa hasta alcanzar el objetivo de vertido cero técnico, representa una opción menos sostenible para las ciudades y sus habitantes.
Esto se debe no solo al uso del suelo que implica, sino también a la ineficiencia en el aprovechamiento de los residuos que se entierran y a los olores desagradables que pueden surgir en su entorno. Por estas razones, el principio fundamental de la jerarquía de residuos establece que la valorización energética debe tener prioridad sobre el depósito en vertedero.
La valorización energética en Madrid y, más ampliamente, en España, presenta niveles notablemente inferiores a los de otros países vecinos. En el caso de la Comunidad de Madrid, el porcentaje de residuos incinerados se sitúa en un 10,5 por ciento, lo que es menor que en cualquier otra comunidad autónoma que utiliza la incineración como método de tratamiento.
Regiones como Baleares (54,5 por ciento), Galicia (48,2 por ciento), Cantabria (41 por ciento), País Vasco (37,3 por ciento), Cataluña (13,7 por ciento) y Melilla (84,1 por ciento) superan este porcentaje madrileño, según se extrae de la última Memoria de residuos del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico con datos correspondientes a 2023.
A nivel europeo, la media de incineración de residuos municipales entre los 27 países de la Unión Europea es del 26 por ciento. Además, más de una veintena de naciones europeas sobrepasan a España: Finlandia, Suecia y Dinamarca tienen tasas superiores al 50 por ciento; Alemania y Francia están por encima del 30 por ciento, mientras que Italia y Portugal rondan el 20 por ciento. En contraste, España se encuentra en un modesto 11 por ciento.
La Planta de Valorización Energética de Las Lomas se encuentra cercana al núcleo urbano de Madrid, una situación que no difiere de la de otras grandes ciudades europeas y, en particular, de las capitales. Incineradoras están ubicadas en el centro de ciudades como París y Copenhague, así como en Londres, Viena, Bruselas y Berlín. Esta tendencia también se observa en metrópolis de otros continentes, como Nueva York, Seúl o Tokio.