Educación

Antonio Castillo Algarra, "el Rasputín de Ayuso", engrosa la lista de dimisiones

Ayuso y Castillo Algarra (Foto: Cuenta oficial de Castillo Algarra en Instagram).
Fernando Rodríguez | Miércoles 18 de febrero de 2026

Al Partido Popular madrileño y, por ende, también al Gobierno le siguen creciendo los enanos. En su particular semana horribilis, tras la cascada de dimisiones vivida en las últimas 24 horas, hasta media docena, este miércoles se ha sumado una nueva salida. Se trata, en concreto del que hasta hoy mismo fuera director artístico del Ballet Español de la Comunidad, Antonio Castillo Algarra.

A través de sus redes sociales, el mismo Castillo Algarra ha argumentado "razones de coherencia política" y "por completo ajenas al Ballet" para explicar su decisión. Todo hace pensar en un origen común: el cese -o "relevo"- según para quien- de Emilio Viciana como Consejero de Educación de la Comunidad.

La miga en torno al "Rasputín de Ayuso", tal y como ha sido bautizado por prensa y oposición, un sujeto, por otra parte, totalmente desconocido para buena parte de la sociedad madrileño dado que, al menos sobre el papel, carece de competencia alguna en el Ejecutivo, su influencia sobre la política educativa y cultural desplegada en la región en los últimos años.

Un calado, apuntan incluso las malas lenguas, que permea cuestiones organizativas y de atribución de responsabilidades. Para muestra, vinculan mismas fuentes, nombramientos como los del propio Viciana, los directores generales han sido cesados de motu proprio el martes, María Luz Rodríguez y Nicolás Casas, o el caso de los popularmente conocidos como 'Los Pocholos', los tres diputados que renunciaron a su acta el martes: Pablo Posse, Mónica Lavín y Carlota Pasarón.

Desde la Comunidad, de hecho, no niegan su influencia. Aunque eso sí, matizan, "las decisiones" definitivas las toman, en sus "despachos" los propios consejeros. "Somos un Gobierno permeable. Cada consejero y director general escucha a mucha gente que puede aportar" pero "las decisiones las toman en sus despachos y aquí al lado, durante las reuniones del Consejo de Gobierno", ha explicado el portavoz en Sol, Miguel Ángel García Martín.

Cuestionado asimismo por si Viciana había sido cesado por cuenta de la presidenta o, tal y como él mismo había expuesto en su cuenta de 'X', "por petición propia", el también consejero de Presidencia, Justicia y Administración Local ha tratado de esquivar polémicas, refiriéndose al asunto como un "relevo natural", como tantos otros que, dice, se producen en los gobiernos, aunque pueda sorprender porque este, el madrileño, es "muy sólido".

Siguiendo idéntica línea argumental, es decir, sin mojarse lo más mínimo, el portavoz ha garantizado que las dimisiones en cadena de Posse, Lavín y Pasarón fueron motivadas única y exclusivamente por una "decisión propia".

En cuanto a Castillo Algarra, el portavoz ha rehusado responder si su renuncia obedece, tal y como se venía especulando, a una confrontación directa con el jefe de Gabinete de Ayuso, Miguel Ángel Rodríguez, MAR. El lugar del primero al frente del Ballet Español, ha aclarado, eso sí, lo ocupará el hasta la fecha director de los Teatros del Canal, Ruperto Merino.

Tampoco ha despejado García Martín la incógnita que sobrevuela a otros cargos del Gobierno próximos a Castillo Agarra. ¿Habrá más ceses? La pelota, dice, está en el tejado de la nueva consejera, Mercedes Zarzalejo: "Deberá ver cómo aborda el resto de la Consejería".

Está y otras preguntas podría ser resueltas -o no- por la propia Isabel Díaz Ayuso. Y es que la presidenta comparecerá en las próximas semanas, a petición propia -aunque se trata también de una petición de los grupos parlamentarios de Más Madrid y Socialista- en el Pleno de la Asamblea para dar cuenta del los cambios en su equipo. Una posibilidad de contempla el mismo reglamento de la Cámara en su artículo 208.1.


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