La gran bandera de España de la plaza de Colón, la más grande del país con 294 metros cuadrados, permanecerá retirada hasta que finalicen los episodios de fuerte viento que azotan Madrid desde comienzos de año. Así lo ha anunciado el alcalde, José Luis Martínez-Almeida, quien ha defendido que "la vida y la integridad física es lo primordial".
El estandarte, que pesa 35 kilogramos y ondea habitualmente en un mástil de 50 metros de altura y cerca de 20 toneladas de peso, tuvo que ser descolgado por primera vez el pasado 28 de enero tras el paso de la borrasca Kristin. Las fuertes rachas de viento dañaron la tela y comprometieron la seguridad de los peatones que transitan a diario por la plaza.
La bandera volvió a izarse el pasado dos de febrero, pero este miércoles (11 de febrero) los nuevos episodios de viento la rasgaron de nuevo, obligando a la Armada (encargada de izar y arriar la enseña) a retirarla otra vez por motivos de seguridad. Desde las redes sociales de la Armada, se había señalado que su colocación podría retomarse el lunes 16, aunque el alcalde ha matizado que no se reinstalará "mientras haya episodios meteorológicos de viento fuerte".
En la rueda de prensa posterior a la Junta de Gobierno, celebrada esta vez en el distrito de Chamartín, Martínez-Almeida ha explicado que el estado actual de la bandera "es una prueba de las inclemencias meteorológicas que está sufriendo la ciudad a lo largo del último mes". El regidor ha reconocido que en sus siete años al frente del Ayuntamiento "no recuerda otra situación parecida", en referencia a las rachas de viento que han alcanzado hasta 80 kilómetros por hora en las últimas semanas.
El alcalde ha recordado que la bandera es competencia de la Armada, aunque ha confirmado que el Consistorio mantiene una comunicación directa con la institución. "Para nosotros es primordial preservar la integridad física de las personas y, por tanto, mientras que haya episodios meteorológicos de viento fuerte consideramos que es mejor por ahora no colocar nuevamente esa bandera", ha expuesto.
Las dimensiones del estandarte explican la cautela municipal. Con 294 metros cuadrados de superficie y 35 kilos de peso, cualquier fragmento desprendido desde esa altura podría provocar daños personales o materiales. Hasta nuevo aviso, el mástil seguirá presidiendo la plaza de Colón, aunque sin la enseña nacional.
Desde enero de 2026, Madrid ha encadenado varias borrascas de gran impacto que han dejado cifras récord de precipitaciones. Solo en enero se registraron 88,6 litros por metro cuadrado, el doble que en el mismo mes del año anterior. Entre los temporales más destacados figuran Goretti, a comienzos de año; Kristin, que dejó nevadas el 28 de enero; Leonardo, con intensas lluvias y viento; y Marta, también acompañada de fuertes rachas de viento.