Madrid

El Club Stella, icono de libertad en el franquismo, se convertirá en un colegio religioso

Marta Gómez | Lunes 09 de febrero de 2026



El histórico Club Stella pasará de ser uno de los espacios de ocio más singulares de Madrid durante el siglo XX, símbolo de modernidad y libertad en plena posguerra, a convertirse en un centro educativo religioso. El recinto, situado en el número 231 de la calle Arturo Soria, ha sido adquirido por la congregación francesa Unión Cristiana de Saint Chaumond, que proyecta levantar allí su nuevo colegio en la capital, según han confirmado fuentes inmobiliarias y ha adelantado El Mundo.

La operación pone fin a casi dos décadas de abandono de un complejo cerrado desde 2006. La inmobiliaria TOP Real Estate, intermediaria en la transacción, ha señalado que se trata de una parcela de unos 8.000 metros cuadrados, con cerca de 4.000 metros cuadrados de jardines, cuya rehabilitación supondrá "la reactivación y puesta en valor de un activo emblemático del patrimonio arquitectónico racionalista". El proyecto, aún pendiente de los trámites administrativos y autorizaciones correspondientes, prevé conservar la fachada original y adaptar el conjunto a uso educativo, con nuevas edificaciones escolares y deportivas, en un proceso que se prolongará al menos dos años.

El anuncio del futuro colegio supone un giro radical en la historia del Stella. Construido entre 1945 y 1947 por iniciativa del empresario Manuel Pérez-Vizcaíno Pérez-Stella y proyectado por el arquitecto Fermín Moscoso del Prado, el complejo fue ampliado en 1952 por Luis Gutiérrez Soto y se convirtió en una rareza arquitectónica y social en la España franquista. Piscina, restaurante, bar, pistas deportivas, salón de baile o bolera formaban parte de un recinto que llegó a ser conocido como un auténtico “oasis de libertad”, donde se normalizó el uso del bikini y, durante un tiempo, incluso el topless, algo impensable en el resto del país.

Por sus instalaciones pasaron diplomáticos, aristócratas, empresarios extranjeros y figuras del mundo del espectáculo y el deporte, como Ava Gardner o Alfredo Di Stéfano. Durante décadas, el Stella fue un lugar asociado al glamour y a una forma de vida más abierta, hasta que su actividad fue decayendo a partir de los años ochenta, con la proliferación de piscinas privadas y municipales, hasta su cierre definitivo. Ese carácter excepcional del Club Stella en el Madrid franquista fue abordado también en la novela Los días ligeros, de Yolanda Guerrero, ambientada en torno a la piscina y su vida social.

El nuevo uso educativo estará marcado por el ideario de la Unión Cristiana de Saint Chaumond, una congregación femenina fundada en París en 1652 y presente en España desde los años sesenta. Su modelo educativo, recogido en su propia documentación interna, promueve una formación basada en la fe católica y establece normas estrictas de vestimenta y apariencia para el alumnado, como la prohibición de faldas por encima de la rodilla, maquillaje, pelo teñido o tatuajes visibles.

El futuro Colegio Saint Chaumond de Arturo Soria se integrará en una red de centros privados cuyos precios, según la información publicada por la propia congregación, oscilan entre los 5.560 euros anuales en primaria y los 6.984 en los cursos superiores, con el comedor aparte. La congregación sostiene que no recibe ayudas públicas, aunque en los últimos años ha sido beneficiaria de subvenciones estatales.

La trayectoria reciente de la Unión Cristiana de Saint Chaumond en España no ha estado exenta de polémica. En 2020, la compra del edificio del colegio laico Las Naciones obligó al traslado de más de 180 alumnos, y en 2021 una sentencia judicial reconoció a la congregación la propiedad de una finca mediante usucapión extraordinaria. Ese historial acompaña ahora a la adquisición del Stella, un inmueble con un alto valor simbólico y patrimonial.

"No se va a permitir ninguna actuación que no sea acorde a la normativa"

Desde el Ayuntamiento de Madrid, la vicealcaldesa, Inma Sanz, ha asegurado que cualquier actuación sobre el edificio deberá ajustarse estrictamente a la legalidad vigente. "No se va a permitir ninguna actuación que no sea acorde con la normativa", ha subrayado, recordando que se trata de un inmueble "muy icónico" que lleva demasiado tiempo cerrado y cuyo futuro dependerá del cumplimiento de los requisitos urbanísticos y de protección patrimonial.


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