El actual contexto económico y regulatorio ha reducido la capacidad de planificación a largo plazo de los autónomos, cuyas necesidades de movilidad varían en función del volumen de trabajo, la duración de los proyectos o la estacionalidad. En este escenario, el renting flexible se confirma como un valor diferencial que permite a los autónomos ganar en eficiencia, sostenibilidad y control de costes, y afrontar con garantías los picos estacionales de actividad. Con más de 45 años de trayectoria en el ámbito del renting flexible en España, Northgate lidera un modelo de acceso a vehículos de trabajo orientado a necesidades de movilidad cambiantes, frente a la compra o el renting tradicional gracias a su flexibilidad y capacidad de respuesta.
Ventajas del renting flexible de Northgate para autónomos
Sin inversión inicial, evitando grandes desembolsos o financiación. Sin permanencia ni penalizaciones, lo que permite devolver o cambiar el vehículo cuando ya no se necesita. Solo una cuota mensual con todo incluido, que incorpora mantenimiento, reparaciones, seguro, asistencia en carretera, ITV e impuestos. Instalación de accesorios para su actividad, y poder adaptar el vehículo a las necesidades concretas del trabajo. Continuidad de la actividad, gracias a la posibilidad de contar con vehículo de sustitución de la misma categoría en caso de incidencia. Flexibilidad y variedad en la oferta de vehículos. Northgate dispone de una amplia flota formada por 75.000 vehículos, incluidos comerciales, industriales y opciones ECO y CERO emisiones. Beneficios fiscales del renting flexible para autónomos al considerarse un gasto vinculado a la actividad profesional. La cuota mensual puede deducirse en el IRPF y, en función del uso del vehículo, también permite la recuperación del IVA conforme a la normativa.Cómo pueden los autónomos acceder al renting flexible de Northgate
La contratación de un vehículo de renting flexible con Northgate es un proceso sencillo, personalizado y sin complicaciones:
Desde la experiencia de Northgate, el renting flexible se plantea como un modelo de movilidad que permite la continua adaptación al negocio, orientado a responder a las distintas fases de la actividad profesional. Un enfoque que sitúa el uso del vehículo como una herramienta operativa, alineada con la realidad del trabajo autónomo y con la evolución de la movilidad profesional.