El Gobierno municipal de Coslada, capitaneado por su alcalde, el socialista Ángel Viveros, pende, ahora más que nunca, de un hilo.
Si en el mes de diciembre eran dos de los cuatro concejalas de Más Madrid -Fernando Romero, responsable del área de Economía, Empleo, Comercio, Turismo y Transición Energética y portavoz de la formación, y Luis Francisco Arteaga, encargado de Deportes-, quienes sembraban las dudas sobre la continuidad del Ejecutivo al abandonar el partido e integrarse en el grupo de mixto, este martes ha traído consigo un nuevo capítulo en el culebrón municipal, de la mano de un ultimátum lanzado por parte de las dos ediles restantes de la formación, Paz Garretas y Sonia Murillo. Una situación crítica y que bien podría suponer el primer paso hacia la salida de Viveros o incluso una futurible moción de censura por parte del Partido Popular y Vox.
"Coslada atraviesa una situación de bloqueo político y deterioro de la vida urbana que tiene un responsable claro: el alcalde Ángel Viveros. La gravedad del momento exige abrir una nueva etapa en la ciudad basada en otra forma de gobernar, más dialogante, más eficaz y verdaderamente comprometida con las necesidades de los vecinos y vecinas (...). Por responsabilidad con Coslada, Más Madrid no va a contribuir a sostener una forma de gobernar que ha demostrado estar agotada", relatan en un comunicado remitido a Madridiario ambas representantes.
Entre los debes detectados por Más Madrid, el "deterioro evidente" del espacio público, una "falta de mantenimiento continuada", "problemas persistentes de limpieza" y una "sensación creciente de abandono en muchos barrios". Un escenario al que habría que sumar además la "ausencia de políticas ambiciosas frente a la grave crisis de acceso a la vivienda", así como una "falta de una estrategia seria para hacer de Coslada una ciudad más habitable y preparada para el futuro".
También, añaden indignadas Garretas y Murillo en el texto, las "deudas y compromisos pendientes con trabajadores y trabajadoras municipales que siguen sin resolverse, generando malestar, precariedad y un deterioro del clima laboral que repercute directamente en la calidad de los servicios públicos".
Un "abuso de poder", en definitiva, que desde Más Madrid consideran más que suficiente para exigir la dimisión del alcalde. Fuentes de la formación consultadas por este digital advierten, no obstante, que no se trata de una salida inmediata del Gobierno, pero sí una suerte de órdago para que el PSOE "reflexione". "Nuestra prioridad es la estabilidad institucional y que el Ayuntamiento funcione. Lo que hemos planteado es una reflexión profunda sobre cómo se está gobernando Coslada", matizan.
La coalición de izquierdas se mantendría por el momento con siete concejales del PSOE, dos de Podemos-Izquierda Unida y los dos en el alero de Más Madrid. En suma, once, que bien podrían terminar siendo nueve en los próximos meses, sobre un total de 25. En la bancada contraria, la de las derecha, 12 ediles, repartidos entre los diez del Partido Popular y los otros dos de Vox. Entre medias, engrosando las filas de los no adscritos, los citados Romero y Arteaga que, eso sí, ya descartaron en su día adherirse a la moción de censura conservadora para terminar su mandato.
El PSOE de Coslada ha respondido con dureza al comunicado emitido por las dos concejalas de Más Madrid, defendiendo la legitimidad y el liderazgo del alcalde y del partido socialista en el municipio. Desde las filas socialistas subrayan que “al líder de nuestro partido lo elige la propia militancia” y recuerdan que el alcalde “fue designado por la Agrupación Socialista de Coslada y ratificado hasta en cuatro ocasiones por el Pleno municipal”, insistiendo en que su liderazgo “está por encima de cualquier problema interno que se haya producido en el equipo de Gobierno”.
En su respuesta, el PSOE sitúa el foco en la situación interna de Más Madrid y atribuye a esa crisis los problemas recientes en la gestión municipal. “La falta de liderazgo evidente se ha producido en el seno del propio grupo de Más Madrid”, señalan, aludiendo a la expulsión de su cabeza de lista y a la salida de otro edil, una situación que consideran “difícilmente explicable a los vecinos y vecinas de Coslada”.
Los socialistas califican de “paradójico” que un partido que, a su juicio, contribuyó al retraso de los presupuestos critique ahora el estado de la ciudad y añaden que “quien cuestiona la gestión del Gobierno del que forma parte, por coherencia, debería presentar su dimisión y entregar su acta”.
Por su parte, el PP de Coslada ha criticado con dureza la crisis del Gobierno municipal, que ha calificado de “bochornosa” y marcada por una “lucha de sillones”, y ha reclamado “respeto” para los vecinos ante la “inestabilidad política” que, a su juicio, vive la izquierda en el Ayuntamiento.
En un comunicado, los populares aseguran que la situación del Ejecutivo local refleja un municipio “sin rumbo, sin proyecto y en descomposición”, tras el choque entre PSOE y Más Madrid por la gestión del alcalde, Ángel Viveros. El portavoz del PP, Paco Becerra, ha denunciado que durante toda la legislatura los vecinos están “sufriendo los desmanes de una izquierda más preocupada en la lucha de sillones” que en resolver los problemas de la ciudad.
Becerra también ha criticado a Más Madrid por denunciar ahora un modelo de gobierno “agotado”, pese a llevar seis años en coalición con el PSOE, y ha señalado que solo serían coherentes “si dejan el Gobierno municipal”. Por último, el PP ha asegurado que seguirá trabajando por el bienestar y los intereses de los vecinos de Coslada.