La Comunidad de Madrid reforzará durante 2026 sus ayudas a comercios que se vean perjudicados, con la correspondiente reducción de clientela, fruto de la ejecución de obras sobre infraestructuras públicas de titularidad regional con duración superior a los seis meses.
En concreto, tal y como lo ha dado a conocer este martes la consejera de Economía, Hacienda y Empleo, Rocío Albert, en el marco de la serie 'Desayunos Madrid' organizados por la agencia Europa Press, tales partidas verán incrementado su presupuesto en un 44 por ciento este mismo curso.
Así, la cantidad total que podrá percibir cada afectado a fin de abordar costes fijos como la hipoteca o el alquiler del establecimiento, los seguros o el pago de las cuotas de autónomos, podrá ser de hasta 7.200 euros, frente al tope actual de 5.000 euros.
Para alcanzar a todos los posibles afectados, se ampliará el perímetro considerado a la hora de acceder a las ayudas, pasando de los establecimientos colindantes a las zonas de vallado a aquellos que se encuentren a una distancia lineal de 50 metros.
Además, ha apostillado la titular, el plazo de solicitud se mantendrá abierto "todo el tiempo" para "proteger a nuestros comercios durante todo el año". En la práctica, se trata de implementar políticas "útiles" y "pegadas a la realidad" a fin de "minimizar el impacto" y, por ende, evitar que la burocracia se convierta en "otro muro más".
"Se trata de que ningún comercio cierre por nuestra culpa"
El objetivo último de la iniciativa, ha asegurado a renglón seguido la consejera, no es otro que "asegurar que la transformación necesaria de nuestra región no cueste el cierre de ningún negocio más" pues "a veces se producen inconvenientes temporales a quienes tan solo tienen el afán de levantar cada día la persiana". O lo que es igual, "que ningún comercio cierre por nuestra culpa".
"Ya no sólo cubrimos los gastos del alquiler o del seguro, sino que hemos incluido también las cuotas de los autónomos. La gente que en un momento dado le baja la clientela, le bajan los ingresos y, sin embargo, tiene unos costes fijos que no bajan, sino que son permanentes", ha justificado Albert durante su ponencia.