Opinión

Ayuso es un dolor para los que esperamos una cita médica con un especialista

Nino Olmeda | Lunes 02 de febrero de 2026

De vez en cuando acudo a las instituciones sanitarias que me corresponden como vecino de Rivas-Vaciamadrid: el Centro de Salud La Paz y el Hospital del Sureste, localizado en Arganda del Rey. “Esta señora es un dolor”, oí decir a una mujer de edad avanzada que hablaba con otra mientras esperaban ser llamadas para entrar en la consulta del médico de familia. Me acerqué a ellas y me interesé por el contenido de su charla. Hablaban de las largas listas de espera para acudir a su médico (“esto parece que ha mejorado un poco, parece que han venido nuevos”), al especialista o ser intervenido. Comentaron que el Hospital de Arganda tarda muchos meses en dar cita para Neurología o Traumatología y da la sensación de que es de los peor dotados de toda la Comunidad de Madrid.

“Esta señora es un dolor”, volvió a decir la misma señora. Le pregunté de qué señora habla y me dijo al instante que hablaba de la presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, a quien hizo responsable de las largas listas de espera, ya que, en momentos determinantes, las molestias derivadas de la patología por la que pidió la cita con el especialista producen dolor que se agudiza con la demora.

Dice la RAE que el dolor es “una sensación molesta y aflictiva en una parte del cuerpo, causada por un factor interno o externo”. Eso mismo siento yo, que estoy citado para agosto en el Hospital de Arganda, casi once meses después de acudir a mi especialista tras diagnosticarme un síndrome de túnel carpiano. Me recomendó que usara una férula y que en tres meses acudiera de nuevo. Pedí cita y me convocaron muchos meses después, sin tener en cuenta que, por mi discapacidad, deambulo con muletas.
Para analizar la situación de la sanidad pública madrileña es conveniente hacer historia. La Comunidad de Madrid nació en 1983 y las competencias en Sanidad llegaron en 2002, estando en la Presidencia Alberto Ruiz Gallardón, del PP, partido que lleva al frente del Gobierno regional desde 1995: casi 30 años.
Hasta la llegada de las competencias sanitarias, el Ejecutivo autonómico solo gestionaba el Hospital Gregorio Marañón (conocido como el Francisco Franco durante la dictadura), el Psiquiátrico Rodríguez Lafora (antes Alonso Vega) y hospitales pequeños como el de Guadarrama, que fueron transferidos por la Administración Institucional de la Sanidad Nacional (AISNA), cuyo responsable, el oncólogo y profesor universitario Pedro García Blanco fue viceconsejero de la Consejería de Sanidad del Gobierno presidido por Joaquín Leguina. Este excelente médico y buen amigo mío me dice que listas de espera ha habido siempre, pero lo que está pasando ahora con la sanidad es un “bochorno” y una “vergüenza” porque Ayuso ha decidido hundir lo público y abandonar la Atención Primaria para colapsar el sistema y abonar el terreno a la iniciativa privada. Dijo que los gobiernos socialistas de entonces aportaban dinero para disminuir las listas de espera y ahora los que mandan disminuyen ese dinero y aumentan las listas.

La evolución de las listas de espera en la Comunidad de Madrid ha sido significativa desde el traspaso de competencias en sanidad. Durante el Gobierno de Alberto Ruiz Gallardón (2003-2011) se implementaron mejoras en la gestión de listas de espera y nunca estuvo en su mente la privatización, según me comenta mi buen amigo Jesús Pedroche, consejero de Presidencia en esos tiempos. Luego llegó Esperanza Aguirre, quien abrió nuevos hospitales a la iniciativa privada y, como buena liberal, profundizó en las liberalizaciones. Las listas de espera también fueron un tema crítico. Se acusó a su gobierno de "maquillar" las cifras, excluyendo pacientes de las listas para mostrar mejoras que en realidad no reflejaban la situación.
A continuación, recayó la Presidencia en Cristina Cifuentes (2015-2018). Intentó reducir las listas de espera y dio marcha atrás en algunas privatizaciones. Ayuso fue viceconsejera de Presidencia en este Ejecutivo regional. Eran los tiempos en que todos eran de centro o como mucho de centro derecha.
Días después de oír aquello de “esta mujer es un dolor”, leo que Ayuso dice que está “orgullosa de la sanidad pública de la Comunidad de Madrid, que empieza 2026 con las litas de espera quirúrgica mas bajas de España”. Durante el Gobierno de Ayuso, que llegó en 2019, las listas de espera han alcanzado cifras récord, con un aumento notable en el tiempo de espera para diversas especialidades.
Parece ser que nuestro dolor no le llega a nuestra presidenta, quien ahora esta centrada en hablar de todo menos de sus competencias, entre ellas, las sanitarias. Está convencida de que la confrontación política intensifica la polarización en España. Cree que eso favorece las expectativas electorales del PP y las suyas propias. Ayuso desvía la atención de sus propias competencias y fallos en sanidad y educación, evitando rendir cuentas sobre la gestión de recursos y políticas.
Ahora que los cambios climáticos se agudizan y que mis dolores articulares suben y bajan, solo pido que las citas médicas no sean otra expresión de dolor más o menos calmado. También que no nos llamen hijos de puta por escribir sobre el dolor que producen algunas dolencias mal atendidas por tantas demoras.

TEMAS RELACIONADOS: