En 1876 Julio Verne escribió una historia de aventuras capaz de hacer soñar a cualquier niño de estar presenciado las vivencias del héroe Miguel Strogoff, al que el Zar de todas las Rusias, ordenó llevar un mensaje que salvaría el imperio, para ello tendría que cabalgar, luchar con su espada contra todos los enemigos, cruzar a nado grandes ríos y defenderse con su arma e incluso si fuera necesario correr por los bosques hasta conseguir entregar la misiva encomendada.
Pues es de suponer, que el barón Pierre de Coubertin, creador de los Juegos Olímpico Modernos, debió pensar en 1909 que de aquí podría nacer el deporte que definiría al deportista más completo. De esta forma se incorporó al programa olímpico el Pentatlón Moderno.
En 1912 se produjo la primera participación en los Juegos de Estocolmo, y como era la norma de la época, sólo fue posible la participación masculina. La incorporación de la mujer en esta modalidad deportiva se llevó a cabo en los Juegos de Sidney en el 2000. Los deportistas tienen que realizar cinco pruebas, la primera es esgrima en espada, para continuar con la prueba de natación de 200 metros estilo libre, luego tienen que demostrar sus habilidades ecuestres en carrera de saltos, para terminar con las pruebas de tiro y carrera a pie campo a través.
La realidad del deporte olímpico, y en especial las circunstancias y necesidades de las retransmisiones televisivas, pusieron en tela de juicio la continuidad de esta modalidad deportiva en el programa olímpico. Además, hubo que añadir que tanto la complejidad y requisitos de la prueba de tiro y la carrera ecuestre, por temas de costes y ubicación, como las lesiones de los caballos, acrecentaban las dificultades para su permanencia.
La reacción de la Unión Internacional de Pentatlón Moderno (UIPM, 1948), planteaba una revisión completa de las pruebas, para encontrar una solución al conjunto de la competición de forma que pudiera generar un mayor atractivo para el público y para los deportistas, siendo un deporte más televisivo. La competición mantuvo las pruebas de esgrima y natación, e incorporó una prueba de carrera de obstáculos muy espectacular que requiere de un gran esfuerzo del deportista; esta prueba sustituirá a la carrera ecuestre en las próximas Olimpiadas de los Ángeles. Para finalizar unificando la prueba de carrera a pie con la prueba de tiro, en la que los corredores realizarán un recorrido de 3200 metros repartidos en cuatro vueltas de 800 metros, con cuatro series de tiro, en donde el arma de fuego ha sido sustituida actualmente por una pistola de sensor laser, y los deportistas tienen que realizar cinco impactos a la diana en un tiempo máximo de 70 segundos, para reanudar la marcha de la carrera. El conjunto de las pruebas otorga una puntuación para cada deportista de forma que establece el orden de salida de los participantes y el tiempo de ventaja que se les concede sobre sus rivales en la prueba final de carrera y tiro.
El trabajo de la UIPM está dando sus frutos con la organización de los Campeonatos Mundiales y Continentales, junto con la realización de una serie de eventos deportivos repartidos por diferentes ciudades a nivel global.
En España el trabajo de la Federación Española, bajo la dirección de su presidente Carlos Jiménez del Castillo, centra sus objetivos en la organización y desarrollo de una competición escolar, para dar a conocer este deporte y las posibilidades que engloba un deporte tan exigente como éste, que forma a deportistas completos. Tenemos que reconocer que con los cambios plateados es un deporte más cercano, que ha reducido los costes de preparación y sobre todo le ha dado una espectacularidad y una solución para la retransmisión televisiva.
Por último, hay que señalar que el trabajo de tecnificación de jóvenes deportistas como Pau Salomo, Cristian Chamizo y la realidad de Laura Heredia que fue olímpica en París 2024, nos permiten soñar con la posibilidad de ver en Los Ángeles a nuestros deportistas compitiendo en las próximas Olimpiadas.