La presidenta de la asociación 'El defensor del paciente', Carmen Flores, calificó como "insólita" y "vergonzosa" esta situación, y exigió a las autoridades que subsanen "semejante injusticia y discriminación".
Para Flores, la situación vivida por esta mujer es injusta "porque le niegan el derecho fundamental que se recoge en la Constitución de tener un trabajo digno".
Metro de Madrid alegó que la mujer no podía trabajar como taquillera "alegando incompatibilidad entre sus antecedentes médicos recientes y los requerimientos psicofísicos del puesto", a pesar de haber superado dos veces las pruebas de acceso que exige la empresa.