Recomendamos

Moscú se convierte en el cruce mundial de la moda y la tecnología

MDO | Viernes 19 de diciembre de 2025

La moda europea es reconocida desde hace tiempo como una fuerza motriz de la industria mundial. Según Eurostat, el volumen de negocio del sector textil y de la moda en Europa superó los 200 000 millones de euros en 2023, creando más de 1,7 millones de puestos de trabajo. España, en particular, ocupa una posición significativa en este panorama, ya que el sector de la moda contribuye en torno al 2,9 % al PIB del país. Según Statista, se espera que el mercado de la confección en España alcance aproximadamente los 25 420 millones de dólares a finales de 2025.

La moda europea es reconocida desde hace tiempo como una fuerza motriz de la industria mundial. Según Eurostat, el volumen de negocio del sector textil y de la moda en Europa superó los 200 000 millones de euros en 2023, creando más de 1,7 millones de puestos de trabajo. España, en particular, ocupa una posición significativa en este panorama, ya que el sector de la moda contribuye en torno al 2,9 % al PIB del país. Según Statista, se espera que el mercado de la confección en España alcance aproximadamente los 25 420 millones de dólares a finales de 2025.

Como líder de la industria europea de la moda rápida, el mercado español está experimentando actualmente una importante transformación. Los consumidores demandan cada vez más ropa sostenible y producida de forma ética, impulsados por una creciente concienciación sobre los problemas medioambientales y sociales. Este cambio pone de relieve la importancia de los mercados emergentes y sus experiencias únicas a la hora de abordar los retos a los que se enfrenta hoy la industria de la moda.

En este panorama mundial en evolución, Moscú se ha convertido en un centro unificador de la moda mundial emergente, acogiendo dos eventos internacionales que reúnen a representantes de Asia, África, América Latina, así como de Europa y EE. UU.: la BRICS+ Fashion Summit y la Moscow Fashion Week.

La BRICS+ Fashion Summit reunió a más de 250 participantes de 65 países, entre ellos organizadores de semanas de la moda europeas. La atención se centró en la producción sostenible, la digitalización y la integración de la IA, señal de que se están creando nuevos centros de influencia, donde los mercados emergentes ofrecen sus propios escenarios para el desarrollo de la industria.

«Cualquier economía emergente tiene que tomar partido y promover la cultura por encima de todo.Es la herramienta más poderosa para obtener reconocimiento.La moda es uno de los principales sectores que reflejan el comportamiento del mercado contemporáneo.La BRICS+ Fashion Summit es una importante y excepcional oportunidad para el intercambio entre creativos y empresarios.Crea un contexto que fomenta la colaboración, algo crucial para el sector», declaró Bruno Simões, comisario general de moda y diseño de APEX Brasil.

La creación de asociaciones para una cooperación mutuamente beneficiosa se ha convertido en una tendencia importante en la actual industria mundial de la moda. La moda representa un amplio ecosistema y profundamente interconectado: desde los proveedores de materias primas y las cadenas de producción hasta las redes logísticas y de venta al por menor, y todo ello requiere una colaboración a escala internacional. Esta es precisamente la razón por la que plataformas como la BRICS+ Fashion Summit están cobrando cada vez más importancia.

«Para los países con economías emergentes, colaborar en el sector de la moda y ampliar su influencia es una necesidad estratégica.La moda genera desarrollo económico, proyecta identidad cultural y abre la puerta a la internacionalización.Además, refuerza la innovación sostenible y se convierte en una poderosa herramienta de diplomacia cultural.En última instancia, es clave para construir un futuro compartido y competitivo en la escena mundial», declara Sergio Puig, director de la Mediterránea Fashion Week Valencia, en representación de España en la cumbre.

Duly Romero en la Moscow Fashion Week

La Moscow Fashion Week, que se celebró paralelamente a la cumbre, se ha convertido en la mayor plataforma para las marcas emergentes. Este otoño se presentaron más de 350 marcas. El evento contó con la participación de 22 diseñadores internacionales procedentes de Armenia, Brasil, Guatemala, Nicaragua, India, España, Italia, China, Costa de Marfil, Estados Unidos, Turquía, Suiza y Sudáfrica. La diseñadora española Duly Romero presentó una colección que jugaba con los tejidos transparentes y las siluetas asimétricas, mientras que las marcas estadounidenses Pia Lindsay Studio y Bibiré International presentaron un desfile colectivo, con impresionantes trajes de noche. Estos ejemplos ilustran que Moscú se ha convertido hoy en día en un lugar de encuentro entre Europa y Estados Unidos y Asia y América Latina.

Alena Akhmadullina en la Moscow Fashion Week

Las marcas rusas presentaron colecciones excepcionales. Alena Akhmadullina, que celebraba 25 años, presentó una colección que mezclaba el folclore con elementos vanguardistas utilizando bordados con perlas, cristales y plumas. Julia Dalakian reafirmó su elegancia con toques modernos, mientras que Yuliawave reinterpretó la ropa deportiva a través del minimalismo. Estas marcas están configurando una nueva escena de la moda rusa que atrae cada vez más a los compradores europeos.

Yuliawave en la Moscow Fashion Week

En la actualidad, Moscú se está consolidando como un importante centro de la moda. La cooperación con países emergentes a través de plataformas como la BRICS+ Fashion Summit permite a los diseñadores locales integrarse en una red mundial y obtener nuevas ideas. En un mundo en rápida evolución, este tipo de alianzas se hacen imprescindibles para que España explore nuevos horizontes en el panorama de la moda.