Cada 3 de diciembre, el Día Internacional de las Personas con Discapacidad nos recuerda que la inclusión no es una promesa simbólica, sino una obligación política y social. Desde UGT Madrid queremos poner sobre la mesa los datos más recientes que demuestran que, en la Comunidad de Madrid, las personas con discapacidad siguen enfrentándose a esperas inaceptables, precariedad laboral y una preocupante deriva hacia la privatización de servicios esenciales.
Las cifras que no pueden silenciarse
El Informe Mercado de Trabajo de las personas con discapacidad de UGT Madrid 2025 y los últimos datos oficiales revelan un panorama especialmente alarmante:
Centros Base: colas, demoras y privatización
Según los datos oficiales de la Comunidad de Madrid (julio de 2025), el tiempo medio de espera para ser citado en los Centros Base alcanza los 295 días, y el tiempo total hasta la resolución de la valoración de discapacidad se incrementa hasta 315 días. Esta situación retrasa el acceso a derechos tan básicos como el empleo protegido, la educación inclusiva o las ayudas sociales.
En cuanto a la red pública de recursos para personas adultas con discapacidad, los datos publicados por la Comunidad evidencian una situación especialmente preocupante:
Estas cifras, obtenidas de la Base de Datos de la administración autonómica, representan a miles de personas y familias condenadas a la espera indefinida de un recurso esencial.
La administración regional ha anunciado la apertura de dos nuevos Centros Base (en la Sierra Noroeste y el sur de Madrid), hasta alcanzar doce centros y 80.000 valoraciones anuales. La reivindicación sindical es clara: estos recursos deben ser 100 % públicos y atendidos exclusivamente por empleados públicos.
Atención temprana: prioridad incuestionable, reto pendiente
La atención temprana —para menores de seis años— es esencial para prevenir o minimizar el impacto de las discapacidades y garantizar un desarrollo adecuado. Sin embargo, hace solo un par de años, las listas de espera eran tan largas que muchos menores podían llegar a los 7 años sin haber sido valorados ni accedido a estos apoyos. Esta situación les priva de la mejor ventana para la intervención.
Gracias a la presión sindical y social, se ha conseguido aumentar el número de profesionales y agilizar el proceso, situando la espera para la valoración en una media de 65 días en 2025. A pesar de ello, la lista de espera para plaza pública sigue siendo alarmante: aún hay 906 menores sin plaza en julio de este año.
UGT Madrid insiste: hay que reforzar y acercar los recursos a los barrios, garantizando la proximidad y la igualdad de oportunidades en todo el territorio.
Lo que exigimos
Desde UGT Madrid reclamamos a la Comunidad de Madrid:
Por un Madrid justo y accesible
Madrid no puede permitirse demoras que condenen familias ni externalizaciones que diluyan derechos. La atención temprana y todos los apoyos deben ser cercanos, universales y gratuitos. Porque hablar de discapacidad es hablar de justicia social, y la justicia no puede esperar un año en una lista.