Cada vez más una parte importante de la población acude a las consultas médicas de Atención Primaria afectadas por problemas físicos y psicológicos derivados de dificultades laborales. Lo más habitual en estos casos es una baja médica que, aunque ayuda temporalmente en la recuperación y descanso, sin embargo, si se prolonga sin que el problema se haya solucionado, acaba convirtiéndose en un factor adicional de estrés que determina bucles de ansiedad y depresión.
El resultado es la afectación de la salud física y mental de muchos trabajadores que, bien sea por incapacidad personal o por el propio entorno laboral, inevitablemente acaban buscando una salida que no siempre es siempre fácil.
¿Un trabajo puede acabar con la salud mental?
En efecto, un trabajo puede destruir tanto la salud física como mental de una persona cuando se encuentra con problemas difíciles de afrontar. El sufrimiento psicológico, si se extiende y dura en el tiempo, puede expresarse a través de síntomas físicos como hipertensión arterial, problemas cardiovasculares, dolores crónicos, trastornos digestivos o problemas con el sueño o con la alimentación, entre otros.
Pero lo que más nos encontramos los psicólogos en las consultas son problemas tales como la depresión y la ansiedad, que inevitablemente alteran y afectan la calidad de vida, tanto personal como del entorno más próximo (familia, pareja, amigos, hijos). Si la ansiedad es elevada puede producirse irritabilidad y desconfianza, con ideas autorreferenciales con padres, hijos o pareja, (todos están en su contra, le han traicionado) o perder la relación con los amigos, llegándose incluso al aislamiento social.
A todo esto, hay que añadir la propia inactividad que conlleva la baja médica laboral. Si bien en principio favorece el descanso y recuperación, cuando se prolonga en exceso puede producir más depresión y ansiedad, empeorando la situación.
¿Por qué un trabajo puede destruir la salud?
Cuando analizamos los problemas en el entorno laboral, tenemos que considerar como factores el propio entorno laboral (características de la empresa, cultura empresarial, perfil del propio puesto de trabajo, calidad de las relaciones con superiores o compañeros), la personalidad y percepción del trabajador ante estos problemas (miedo, inseguridad, irritabilidad), además de sus habilidades y capacidades para afrontarlos.
En todas las organizaciones existen culturas, formas de trabajo o de relación entre compañeros y superiores que pueden deteriorar la satisfacción laboral, tanto por exigencias del propio trabajo o por un ambiente laboral competitivo, hostil o desmotivador (poco reconocimiento, escasas posibilidades de ascensos, promesas incumplidas, o relaciones injustificadamente exigentes o déspotas de los superiores con sus equipos).
Igualmente, el propio trabajo puede alcanzar tales niveles de exigencia que llegue a generar un estrés tan considerable que lleve a una desmotivación y apatía. Hay que tener en cuenta también la personalidad del trabajador, tales como la autoestima, inseguridad o la tendencia al miedo. Así, estas personas siempre serán vulnerables al sufrimiento, casi independientemente de la situación en la que se encuentren. Perciben su entorno constantemente de forma amenazante.
Pero, sin embargo, y encima de todo, se encuentra la propia capacidad de afrontamiento a los problemas. Muchas personas tienen dificultades para afrontar y resolver los obstáculos de su vida diaria. Y esto se observa claramente en una situación laboral en donde las situaciones, problemas o retos pueden ser difíciles. Así, algunas personas son capaces de enfrentarse adecuadamente y con decisión, mientras que otras se desmoronan con más facilidad.
Es decir, un mismo problema laboral puede ser percibido de formas muy distintas y, por lo tanto, con diferentes formas de reacción o afrontamiento. Por eso, una baja médica prolongada es un fracaso en la capacidad personal de resolver un problema que en sí mismo suele ser difícil y complicado, principalmente si tenemos en cuenta la presión económica en la mayor parte de las familias.
¿Cuáles son los problemas laborales más habituales?
En De Salud Psicólogos Madrid hemos observado multitud de problemas en el entorno laboral, teniendo en cuenta si es resultado de:
Cada una de estas situaciones requiere de un tratamiento psicológico diferenciado dependiendo de si estamos ante personas inseguras, con un trabajo exigente, con un clima laboral tóxico, o con personas con escasas habilidad en el afrontamiento y solución de problemas.
Ante un problema de salud por dificultades en el trabajo, ¿hay que darse de baja?
Ya hemos visto cuales son las circunstancias que determinan que un trabajo pueda deteriorar nuestra salud. Por ello es imprescindible ante una situación laboral complicada valorar ante todo que es lo que lo produce, con la finalidad de determinar si actuar de una forma u otra.
Así, ante un trabajo exigente que supera las propias capacidades, quite el tiempo libre, o un jefe que hace la vida imposible, lo más lógico es que, se afronte de forma activa, buscando otro trabajo en la misma empresa o en otra, o también que se reestructuren los sistemas de afrontamiento, o a través del desarrollo de habilidades sociales que faciliten una mejor adecuación a la situación.
Por el contrario, una persona con tendencia a la angustia, miedo, ansiedad e inseguridad es muy probable que sufra y se sienta impotente con más facilidad. Aquí el problema no es necesariamente el trabajo sino la propia autopercepción, la forma de ver el mundo y a uno mismo. Así, uno de los problemas más frecuentes es la desmotivación ante problemas y situaciones que no se resuelven, del aburrimiento o escasa implicación con el trabajo o entorno laboral.
Así, frente a un problema laboral recurrente, doloroso y difícil de afrontar, en muchos casos la solución suele buscarse una baja médica laboral. En sí misma, esta respuesta es correcta como medio de desconexión que permita una recuperación física y psicológica temporal acompañada de un tratamiento y psicológico simultáneo. No obstante, no hay que olvidar que una la baja médica, en sí misma no resuelve el problema, de hecho lo puede empeorar.
Como psicólogos online, hemos observado en nuestra consulta pacientes con bajas médicas prolongadas que han empeorado sus problemas físicos, psicológicos y con su entorno. Es decir, la solución inicial de alejarse del trabajo se acaba convirtiendo en sí misma en un problema añadido.
Aunque existen bajas médicas instrumentales muy prolongadas, ajenas a cualquier trastorno y cuyo fin es manifestar un desacuerdo, forzar una negociación o lograr una incapacidad, es obvio que su planteamiento es totalmente diferente, y totalmente ajeno a lo analizado en este artículo.
José de Sola Gutiérrez
Doctor en Psicología
DE SALUD PSICÓLOGOS