La celebración del Día Internacional de las Personas con Discapacidad vuelve a convertirse este año en un ejemplo de sensibilización a través del deporte. El centro especial de empleo Integra CEE, filial de Clece, y la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) han organizado la cuarta edición del Torneo Inclusivo de Fútbol Ciegos, una jornada que ha reunido en el polideportivo del Campus Sur de la institución académica, en Puente de Vallecas, a un centenar de personas entre jugadores, empresas colaboradoras, estudiantes y público.
El objetivo del torneo es empatizar y ponerse en el lugar de las personas con discapacidad visual, además de sensibilizar en esta materia a todos los colectivos involucrados, especialmente al de jóvenes universitarios. “Se trata de situar a los participantes en un contexto de vulnerabilidad, para que conozcan otras realidades y, en el futuro, contribuyan activamente a la inclusión en sus entornos laborales, donde es probable que convivan y compartan espacios con personas con discapacidad”, explica Sergio Berlana, gerente de Integra CEE en Madrid y Castilla-La Mancha.
El formato es tan sencillo como eficaz: equipos de seis jugadores, cuatro en el campo con antifaz, un portero vidente y un guía detrás de la portería rival. La mecánica obliga a quienes no tienen discapacidad visual a experimentar cómo se juega cuando no se ve, escuchando la pelota -dotada de un cascabel en su interior-, la voz de los compañeros y las indicaciones del guía.
“El fútbol incluyente”, como prefiere llamarlo Miguel Ángel Valero, delegado de Accesibilidad y Responsabilidad Social de la UPM, “es una oportunidad maravillosa de sensibilizar y concienciar en relación con la inclusión en el deporte”. Para la universidad, subraya, la implicación en este proyecto es natural: “La UPM es y quiere ser accesible. Si la UPM no es incluyente, no es universidad”.
El alumnado ha respondido a esta convocatoria con entusiasmo. Entre los participantes ha habido estudiantes de Ingeniería Industrial, Informática o de Telecomunicaciones, “sin discapacidad conocida”, precisa el delegado, que se han organizado en equipos específicos para el torneo. La victoria ha caído del lado de un grupo de la Escuela de Caminos, Canales y Puertos. En total, ha competido una docena de equipos, incluidos los aportados por Integra CEE y empresas colaboradoras como Atos, Chep España, UNIE Universidad, Sopra Steria y Clece.
Valero destaca la labor de concienciación que tiene esta iniciativa: “El parámetro a tener en cuenta es que los que han participado han aprendido de accesibilidad, se han sensibilizado y han disfrutado”. Berlana coincide y añade que este año, al adelantarse la fecha para no coincidir con exámenes, “ha habido más concurrencia”.
Ambas entidades destacan el clima de cercanía. “Es como pasar un día en familia en el polideportivo del Campus Sur”, resume Valero, quien agradece especialmente la continuidad del vínculo entre la entidad docente y el centro especial de empleo: “Llevamos ya cuatro ediciones y es un éxito; la gente se conciencia y se lo pasa muy bien”.
Una de las grandes novedades de esta edición ha sido la incorporación de un torneo de judo de baja visión, gracias a la presencia de la judoca paralímpica Marta Arce, medallista y referente del deporte adaptado. Arce ha ofrecido una charla motivacional, en la que ha animado al alumnado a “buscar siempre una forma alternativa de hacer las cosas” y a apostar en sus carreras profesionales por la innovación y la accesibilidad con el fin de seguir derribando barreras.
Por su parte, el delegado de Accesibilidad y Responsabilidad Social de la UPM la describe como “una charla preciosa” y subraya su aportación al evento: “Estuvo supercomprometida y le estamos enormemente agradecidos”.
Tras la buena acogida de esta modalidad deportiva, la UPM ya planea su próxima edición: “El año que viene haremos el 5.º torneo de fútbol incluyente, el segundo torneo de judo de baja visión y quizá el primer torneo de tenis de mesa accesible”, avanza Valero.
La jornada de deporte inclusivo encaja dentro de la estrategia global de accesibilidad de la UPM. La universidad cuenta con una unidad específica de inclusión y programas destinados a estudiantes con discapacidad, que pueden solicitar adaptaciones académicas. Solo en la Escuela de ‘Teleco’ existen “unos 20 estudiantes con adaptaciones reconocidas para la inclusión educativa”, como afirma Valero, aunque la cifra real es mayor porque muchos no las piden.
Entre los proyectos más singulares de la institución está el Hogar Digital Accesible, ubicado en el Campus de la UPM en Vallecas, un espacio pionero creado hace dos décadas. “Es una casa de unos 50 metros cuadrados en la que trabajamos para hacer un mundo accesible en el contexto del hogar digital”, explica Valero. Allí se investiga y se enseña cómo la domótica y las tecnologías pueden permitir a personas con distintas limitaciones vivir de forma más autónoma.
Tanto desde Integra CEE como desde la UPM destacan esta alianza. “Es una colaboración fabulosa entre universidad y empresa”, afirma Valero, algo que refuerza Berlana recordando que este torneo se desarrolla en el marco del Día Internacional de las Personas con Discapacidad, que se celebra cada 3 de diciembre, y cuyo espíritu impregna toda la iniciativa.
Para Berlana, el mensaje central es claro: “Aunque tengas una discapacidad, puedes disfrutar del deporte en igualdad de condiciones. Solo hay que adaptarlo”.
En un día dedicado mundialmente a reivindicar derechos, accesibilidad y oportunidades, la victoria del torneo es lo de menos. Lo esencial es que estudiantes, trabajadores y deportistas aprendan a mirar la discapacidad desde otra perspectiva.