La investigación comenzó el pasado 28 de octubre, cuando la persona afectada acudió a la Comisaría de Arganzuela para denunciar que, durante las negociaciones, había recibido una propuesta sospechosa. Los supuestos compradores le mostraron fajos de billetes supuestamente auténticos pero teñidos de negro, justificando que esta práctica servía para sortear controles en aduanas. Según su versión, el dinero recuperaría su aspecto original gracias a un proceso químico que ellos mismos se ofrecían a realizar.
Para ganar credibilidad, los estafadores realizaron incluso una demostración con un billete legítimo, asegurando que solo necesitaban disponer de más dinero real para completar la reacción y “limpiar” el resto de los billetes.
Pocos días más tarde, los agentes organizaron un dispositivo que permitió localizar y detener a los dos sospechosos. En el registro efectuado se intervinieron cerca de 500 billetes falsos de 50 euros, además de productos químicos y diversos utensilios empleados en este tipo de fraude.