Opinión

Madrid, la infancia olvidada en la Comunidad más rica

Laura Muñoz | Miércoles 19 de noviembre de 2025

UGT Madrid alza la voz este 20 de noviembre, Día Internacional del Niño, ante una realidad que revela el fracaso de las políticas sociales en la comunidad más próspera de España. Los datos publicados por el INE y el informe de UGT Madrid sobre la situación de la pobreza y la exclusión en 2025, muestran que Madrid es la región donde la infancia sufre más desigualdad y privación material, quedando muy por encima de la media nacional.

Actualmente, más de 322.500 niños y niñas madrileñas (el 24% de la población infantil) viven en hogares cuyos ingresos no alcanzan para cubrir sus necesidades esenciales; 101.000 menores (8%) experimentan pobreza severa, con afectación directa en alimentación, vestimenta, ocio y acceso a la educación. Además, cerca de 89.700 menores (7,1%) sufren carencia material y social severa, porque sus familias no pueden garantizar siete o más bienes básicos (como ropa adecuada, calzado, material escolar, vacaciones, juguetes y actividades extraescolares). Estos porcentajes se refieren siempre al número de menores afectados, no de hogares, y reflejan el impacto directo sobre la infancia madrileña. Madrid supera el 17% de pobreza infantil nacional, el 6% de pobreza severa estatal y el 6% de privación extrema en España, demostrando que la riqueza no garantiza protección ni bienestar para los más vulnerables.

En paralelo, muchas carencias básicas son resultado directo de la precariedad familiar: de los más de 911.000 hogares con menores en Madrid, 130.760 son monoparentales (el 80% liderados por mujeres), lo que sitúa a miles de niños y niñas en el epicentro de la exclusión social estructural. El 24% de los hogares con menores no puede permitirse una semana de vacaciones fuera de casa (la media en España es del 18%); el 6,4% de estos hogares no costea excursiones escolares (España: 5,7%); el 4,5% no garantiza ropa nueva (España: 4,2%); el 2,4% no puede dar comida proteica diaria (España: 1,9%); el 2,2% no facilita dos pares de zapatos adecuados (España: 1,9%); el 5,6% no accede a ocio estructurado (España: 3,9%) y el 1,9% no compra juguetes utilizables para sus hijos (España: 1,8%). Todas estas cifras demuestran que Madrid está por debajo de la media nacional en el acceso a derechos básicos para la infancia, pese a ser la comunidad más rica del país. Esta paradoja evidencia que Madrid no solo es la más desigual de España en términos materiales, sino también en las oportunidades y calidad de vida que ofrece a sus niños y niñas.

La brecha territorial y social en Madrid es especialmente acusada. En barrios acomodados como Chamartín, solo el 8% de los menores está en riesgo de exclusión, mientras en Puente de Vallecas el porcentaje asciende al 45%. Las familias vulnerables sufren tasas de privación más elevadas y soportan segregación escolar y residencial. Frente a la desigualdad, la Navidad se convierte en un espejo doloroso: el bienestar infantil es privilegio de pocos, y la mayoría queda al margen de los derechos y la celebración.

El abandono institucional es evidente en los servicios sociales. Si bien las listas de espera para valoración diagnóstica de la discapacidad en el CRECOVI se han reducido por el refuerzo de personal público, la demanda de tratamiento de Atención Temprana sigue siendo alarmante: a 31 de octubre de 2025, 1.035 menores aguardaban el inicio de terapia. Sin embargo, no se facilita información sobre el tiempo medio de espera que soportan las familias, ni sobre la proximidad de los recursos. La mayoría son derivados a centros concertados, muchas veces alejados de su domicilio, lo que aumenta el estrés y las dificultades de conciliación, especialmente en familias monoparentales y vulnerables. UGT Madrid exige la creación de centros públicos e integrados y atención continuada, sin suspensión automática al cumplir seis años, tal y como ocurre actualmente, lo cual vulnera la Convención sobre los Derechos del Niño.

La gestión de los menores no acompañados tampoco avanza: según los últimos comunicados oficiales de la Comunidad de Madrid, más de 1.600 adolescentes migrantes viven en recursos residenciales que superan el 130% del aforo, sin integración real ni garantías para ejercer sus derechos básicos.

En protección de menores y maltrato infantil, la Comunidad de Madrid sigue publicando datos basados en el Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030 (Boletín nº 25, datos 2022), en vez de ofrecer cifras más actualizadas y propias. Según esta fuente, hay más de 3.200 tutelas activas, 1.500 acogimientos residenciales y 2.200 familiares, mientras las denuncias por maltrato infantil superan el millar, predominando la negligencia y el abuso emocional.

UGT Madrid reclama una transformación urgente de la política autonómica: inversión social suficiente, atención especializada y próxima, lucha activa contra la segregación y los bulos, protección real para los menores migrantes y vulnerables, y un plan regional que garantice igualdad de oportunidades, vivienda digna, integración escolar y protección social efectiva. Porque detrás de cada cifra hay vidas y derechos, y de su bienestar depende el futuro democrático de Madrid. La infancia madrileña no puede esperar más—ni un año más, ni una Navidad más.

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