Cultura y ocio en Madrid: planes y agenda

Ayuso y Almeida, convertidos en ratones en una intervención artística crítica

(Foto: Instagram @fiacha.8).
Redacción | Miércoles 08 de octubre de 2025

El artista visual chileno Nicolás Miranda, conocido por sus provocadoras intervenciones urbanas, ha vuelto a dejar su huella en Madrid. Esta vez, ha elegido el Museo de Cera, donde el martes instaló de forma clandestina una escultura que critica a varios líderes políticos internacionales por su papel en los conflictos globales y la crisis de valores en Occidente.

La escena, que permaneció apenas 20 minutos en una de las salas del museo, fue registrada en fotografías y vídeos por el propio artista antes de desmontarla y retirarla sin ser detectado por el personal del centro. La intervención se desarrolló en la sala que recrea el Despacho Oval de la Casa Blanca, junto a las figuras de cera oficiales de Donald Trump y Melania Trump.

Miranda colocó una figura de Chucky, el muñeco diabólico, con el rostro del primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, como símbolo de lo que él describe como “la pasividad frente al genocidio en Gaza”. A su lado, un perro con el rostro del presidente argentino Javier Milei y tres pequeños ratones con las caras de Isabel Díaz Ayuso, José Luis Martínez-Almeida y Santiago Abascal, "a modo de séquito".

Con esta obra, titulada Child’s Play, el autor "critica la decadencia política occidental y se burla de las nuevas derechas", al tiempo que denuncia "la pasividad frente al genocidio en Gaza". En palabras de los impulsores de la acción, el autor "construye un retablo de la decadencia occidental contemporánea, protagonizado por personajes de una ultraderecha, que contemplan pasivamente los registros fotográficos y audiovisuales del genocidio en Gaza, Palestina".

No es la primera vez que el escultor interviene en espacios públicos de Madrid. En 2023, ya sorprendió al instalar una escultura del rey emérito Juan Carlos I con una escopeta en plena Puerta del Sol, apuntando a la escultura de El Oso y el Madroño. Ahora vuelve a sorprender con una intervención visual, sin el permiso del Museo de Cera de Madrid, aunque sí con mucho respeto.

El Museo se desvincula

El Museo de Cera de Madrid ha emitido un conmunicado en el que remarca que no tiene ninguna relación con las acciones realizadas por el artista chileno Nicolás Miranda en sus instalaciones este martes. El centro precisa que la figura no es propiedad ni fue creada por el Museo de Cera, que se trata de una intervención artística externa de Miranda, "quien actuó sin consentimiento ni coordinación con nuestra institución".

Añade que no avala ni se hace responsable del contenido simbólico o político de la obra, aclarando que esta institución "mantiene una línea expositiva centrada en figuras históricas, culturales y del entretenimiento, sin vinculación con manifestaciones partidistas, satíricas o controversias geopolíticas".

"Queremos reiterar nuestro compromiso de ofrecer un espacio cultural respetuoso y libre de contenidos no consensuados", señala el comunicado que termina rechazando "cualquier utilización de nuestras instalaciones para fines ajenos a los establecidos en nuestra misión institucional".

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