Cuando pensamos en un seguro de salud nos pueden surgir diversas dudas, debido a la cantidad de alternativas disponibles. Es normal, por tanto, que nos sintamos un poco perdidos al tener que atender a diferentes pólizas, coberturas y, sobre todo, a la letra pequeña de cada opción. Sin embargo, a continuación vamos a explicarte de manera clara cómo elegir el que más se ajuste a tus necesidades y qué tener en cuenta antes de contratar alguno.
Lo primero a la hora de mirar un seguro de salud es preguntarte por qué lo quieres y qué necesitas realmente.
• ¿Quieres evitar listas de espera?
• ¿Necesitas acceder a ciertos especialistas en concreto?
• ¿Buscas un plan básico para cubrir emergencias? ¿O requieres uno más completo que incluya revisiones, salud dental, etcétera?
La idea es que no pagues por coberturas que no necesitas o no vas a utilizar nunca.
Tener una buena red de médicos y hospitales cerca es una cuestión a la que debes prestar atención. Para ello, lo mejor es fijarse en:
• Tu médico de confianza se encuentra en esa red.
• Hay centros y hospitales cerca de casa o del trabajo.
• Cuentan con una buena variedad de especialistas.
• Las opiniones de estos centros y profesionales son, en su mayoría, positivas.
Cuando leas las coberturas y exclusiones, fíjate bien en la letra pequeña para no llevarte sorpresas. En muchos casos verás lo siguiente:
• Se incluyen consultas, pruebas, hospitalizaciones y cirugías (existe la posibilidad de que algunas no).
• No suelen cubrir si hay enfermedades previas, tratamientos crónicos o se necesitan técnicas o procedimientos avanzados.
• Algunos de los extras que pueden interesarte y que deberías ver si los cubren son: fisioterapia, psicología y telemedicina.
Para evitar que el seguro salga muy caro, tienes que entender que son las carencias y los copagos.
• Carencia: se refiere al tiempo de espera hasta que puedas usar ciertos servicios como las operaciones, hospitalizaciones, pruebas diagnósticas...
• Copago: pago extra que haces cuando utilizas un servicio.
Ten en cuenta que un seguro de salud con una cuota baja puede salirte caro si incluye copagos elevados.
A la hora de contratar un seguro de salud, no solo tienes que fijarte en lo que te supondrá el primer año. También debes ver lo siguiente:
• Cuánto sube el precio con el tiempo.
• Si hay descuentos por pago anual o familiares.
• Si se puede cambiar el plan sin que te pongan muchas pegas.
Una buena atención al cliente es fundamental para resolver dudas, por lo que es necesario comprobar si son claros y responden con rapidez llamando antes de contratar. Además, un punto positivo que valorar es si tienen una aplicación o servicio online completamente funcionales.
Por último, no te quedes con la primera opción que veas y analiza antes las diferentes alternativas. Para ello:
• Utiliza comparadores online que te muestren coberturas y precios.
• Pide presupuesto a varias aseguradoras.
• Fíjate bien en la letra pequeña (exclusiones, copagos, subidas de precios...)