Política

PP rechaza la prohibición del velo islámico propuesta por Vox y estudiará "alternativas"

(Foto: Roberto Alcolea).
Fernando Rodríguez | Jueves 18 de septiembre de 2025
El siempre complejo equilibrio entre libertad religiosa -o imposición, según el prisma con el que se mire- y seguridad ciudadana ha copado buena parte del protagonismo en el Pleno que este jueves se desarrolla en la Asamblea de Vallecas. Todo a raíz de una Proposición No de Ley (PNL) de Vox encaminada a la prohibición del velo islámico en todos los edificios y espacios públicos dependientes de la Comunidad de Madrid, incluyendo escuelas, universidades, hospitales, instalaciones deportivas y parques infantiles, al considerar esta prenda "contraria a los derechos fundamentales de las mujeres" e "incompatible con nuestra identidad, cultura, usos, modos y costumbres".
Una propuesta, sin embargo, a la que el Partido Popular ha mostrado su frontal rechazo. Su voto, definitorio a tenor de la mayoría absoluta que ostentan en la Cámara ha sido, de hecho, un rotundo 'no', tumbando así de facto la medida. En el seno del PP, eso sí, dejan la puerta abierta buscar "alternativas". En el punto medio, dicen, se encuentra la virtud.
Ya en el día de ayer, la propia presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, anticipaba la negativa de su Grupo ante una iniciativa que, consideran, contraviene los principios recogidos en la Constitución. Premisa, no obstante, que no impedía a la máxima mandataria autonómica abrirse entonces a estudiar limitaciones al uso de determinadas prendas siempre y cuando "vayan en contra de la seguridad, de la lucha contra el crimen, por higiene, por salud pública o por protección de la infancia".
Fuera como fuese, apostillaba, no resulta en ningún caso comparable el uso del velo con el del "burka", el "pasamontañas" u otros complementos que bien podrían llegar a causar "problemas": "Si vamos prohibiendo el velo, también vamos a prohibir la kipá judía, podemos prohibir los crucifijos... Y me dirán los señores de Vox que estoy equiparando al velo con el crucifijo. Lo que estoy es igualando en derechos y en obligaciones constitucionales". Y zanjaba, lo verdaderamente importante es que, tras culminar sus estudios, los alumnos -y alumnas- "estén formados y sean libres para tomar sus propias decisiones".
Palabras que serían ratificadas a primera hora de esta mañana por su segundo de a bordo en la Cámara, Carlos Díaz-Pache: "Estamos de acuerdo con que hay ciertas prendas que no se pueden vestir en los centros escolares y otros espacios públicos por cuestiones de seguridad y de dignidad" pero "no estamos de acuerdo con una prohibición general que es inconstitucional (…). No hemos presentado ninguna enmienda, pero haremos una propuesta alternativa".
En Vox daban ya entonces por perdida la batalla, cargando tintas contra la total falta de diálogo -no digamos ya apoyo- por parte de aquellos que un día fueron sus socios en la bancada conservadora.
"El hiyab no es una prenda religiosa. Es un instrumento político de sometimiento de la mujer"
"En el Partido Popular no han presentado ninguna enmienda. Ni siquiera han querido ponerse en contacto con nosotros. Han tenido ocasión de escuchar a dos profesoras expertas en esta materia que nos han explicado que el hiyab no es una prenda religiosa, sino que es un instrumento político de sometimiento de la mujer y que vulnera el principio de igualdad entre hombres y mujeres reconocido en nuestra Constitución. Nosotros defendemos la libertad religiosa en la que se ampara el Partido Popular, pero aquí no estamos hablando de eso. Aquí estamos hablando de una prenda misógina y discriminatoria. Y tendrá que ser el Partido Popular el que explique a sus votantes, a los madrileños, cuál es su decisión", replicaba Isabel Pérez Moñino.
En torno a la "alternativa" prometida por el PP, en Vox consideran asimismo que se trata de una postura "intermedia" equivalente a "cruzarse de brazos" y "no hacer absolutamente nada". "Se agarran siempre a la excusas de la ley y la Constitución. Siempre nos hablan de libertad religiosa, pero es que todavía no han entendido que no estamos hablando de libertad religiosa, sino de imposición política, de una herramienta política y de una ideología que quiere encerrar a las mujeres en cárceles de tela. Nosotros lo tenemos claro: ni velos ni burkas. ¡Queremos mujeres libres! ¡Queremos pelos al aire!

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