Algunos vecinos del barrio de La Ermita, en la localidad de Manzanares el Real, han presentado una denuncia ante el Defensor del Pueblo por la “inacción de las administraciones” ante problemas de urbanización, accesos y comportamiento de los visitantes de la zona. Esta petición, según los residentes de la zona, surge tras décadas de reclamaciones no atendidas y un aumento de la presión sobre el entorno natural desde la pandemia.
El barrio, con alrededor de 200 residentes, presenta deficiencias en sus vías de comunicación y calles, uno de los problemas principales que los vecinos han denunciado. Según Felipe Pacheco, presidente de la Asociación Vecinal La Ermita, este inconveniente no es actual. “Yo llevo aquí como ocho años y cuando llegué los accesos ya estaban en estas condiciones. Hemos ido hablando con el Ayuntamiento en los últimos años, reclamando que se mejorarán esos accesos. Pero me cuentan los vecinos que esto lleva muchísimos años”, ha explicado.
Hace unos años, los vecinos construyeron un puente provisional, a la espera de que las administraciones edificaran uno definitivo. Sin embargo, han manifestado desde la agrupación que este puente se ve afectado por las crecidas del río Manzanares, que dejan los accesos impracticables. Además, las calles no se encuentran asfaltadas o presentan hormigón en mal estado, inundándose con facilidad en temporadas de lluvias. Respecto a este proyecto, Pacheco ha indicado que existe un plan para mejorar el acceso sur, aunque aún en trámite. “Lo que pasa es que ellos sí que nos han prometido una serie de cosas, pero a día de hoy no se ha concretado todavía”, ha asegurado.
"Nos han prometido una serie de cosas, pero a día de hoy no se ha concretado todavía”
Asimismo, la afluencia de los “visitantes de día” ha generado problemas adicionales en el municipio porque utilizan los accesos al río y al Parque Regional de la Cuenca Alta del Manzanares provocando molestias a los vecinos. “Según la normativa de la Comunidad de Madrid, está prohibido el baño en el río, pero la gente no lo respeta”, ha afirmado Pacheco. Por su parte, el Ayuntamiento de la localidad les indica que no tienen competencia sobre la regulación del espacio natural y “no hay nadie que haya puesto coto a esto”.
Felipe Pacheco ha trasladado a Madridiario que los visitantes generan ruidos, dejan basura en las calles y las orillas del río y estacionan de manera que bloquean los accesos. “Hubo días que los vecinos no podíamos entrar en nuestra calle porque los coches aparcaban de cualquier manera, impidiendo la entrada también de un camión de bomberos o una ambulancia grande si fuera necesario”, ha añadido el representante del tejido asociativo.
Una de las medidas que el Consistorio puso en marcha fue la colocación de piedras para limitar el aparcamiento indebido. Sin embargo, los vecinos han señalado que este mecanismo ha sido insuficiente. “Eso es casi peor. Los vecinos estamos incomunicados”, han explicado fuentes vecinales. En este sentido, los residentes han solicitado patrullajes regulares y medidas de control durante toda la temporada alta para prevenir estas situaciones.
“La gente tiene derecho a ir al río, pero respetando la legislación vigente”, ha manifestado Pacheco. La Ermita se ubica en un entorno periurbano rodeado de espacios naturales protegidos, incluidos el Parque Regional de la Cuenca Alta del Manzanares. Este espacio cuenta con figuras de protección autonómicas, nacionales e internacionales que buscan preservar la biodiversidad y regular el uso público del ecosistema. Por eso, el marco normativo prohíbe actividades como el baño en zonas no autorizadas, estacionamiento fuera de áreas habilitadas y depósito de residuos.
La falta de cumplimiento de estas normas afecta a la convivencia de los vecinos así como al estado del Parque Regional. Pacheco ha subrayado que parte del problema subyace en el desconocimiento de la normativa por parte de los visitantes. “Hablamos con mucha gente que no sabe que eso no se puede hacer”, ha explicado el presidente de la asociación vecinal La Ermita.
“Hablamos con mucha gente que no sabe que eso no se puede hacer”
La agrupación de vecinos de la localidad ha destacado que la solución depende de la coordinación de las distintas administraciones y han solicitado su intervención. Por una parte, al Ayuntamiento de Manzanares el Real, al que exigen la urbanización de calles y accesos, también el control del comportamiento incívico de los visitantes. Por otro lado, han reclamado al Gobierno Regional la protección del Parque Regional de la Cuenca Alta del Manzanares, así como la regulación de actividades no permitidas como el baño, el aparcamiento fuera de zonas autorizadas y el depósito de basuras. Respecto a las actuaciones preventivas en el cauce del río para evitar desbordamientos han pedido responsabilidades a la Confederación Hidrográfica del Tajo.
Pacheco ha enfatizado en la necesidad de coordinación entre administraciones. “Tiene que ser una cosa conjunta. Entiendo que una pareja de forestales o una pareja de la Guardia Civil no se puede presentar ahí el 15 de agosto y hacer que la gente cumpla la ley, porque están saturados”, ha afirmado el dirigente del tejido vecinal.
Por su parte, la Confederación Hidrográfica del Tajo ha puesto de manifiesto la Ley 10/2001, de 5 de julio, del Plan Hidrológico Nacional que establece que “las actuaciones en cauces públicos situados en zonas urbanas corresponderán a las Administraciones competentes en materia de ordenación del territorio y urbanismo, sin perjuicio de las competencias de la Administración hidráulica sobre el dominio público hidráulico”. El organismo ha señalado asimismo que “la Confederación Hidrográfica del Tajo podrá ejecutar, a través de sus propios medios, actuaciones de conservación, mantenimiento y mejora de cauces mediante la pertinente solicitud de las administraciones locales”.
"Será necesario contar con un informe ambiental previo favorable de la Comunidad Autónoma"
Además, “la ejecución de las actuaciones de conservación dependerá de la gravedad de la situación y de la disponibilidad presupuestaria del organismo, sin existir una obligación en su realización. En todo caso, será necesario contar con un informe ambiental previo favorable de la Comunidad Autónoma”. Fuentes del Gobierno Regional han afirmado que el Consistorio de Manzanares el Real no ha trasladado la información y dicen no tener constancia de las quejas generadas sobre este asunto.
En conversación con Madridiario, David Martínez-Algora, concejal de Urbanismo de Manzanares el Real, ha confirmado que el Ayuntamiento cuenta con un proyecto para acondicionar el camino de acceso. La actuación, valorada en 341.000 euros, se financiará a través del Plan de Inversiones Regional (PIR) de la Comunidad de Madrid. “Llevamos muchos años peleando por los permisos, porque la zona está dentro del Parque Regional de la Cuenca Alta del Manzanares y es un área protegida. Ahora ya contamos con la autorización y estamos a la espera del visto bueno definitivo de la Comunidad para licitar la obra”, ha trasladado el edil.
Según ha explicado el edil, los plazos administrativos y de ejecución podrían extenderse aunque la intención es tener listos los accesos antes del próximo verano. Respecto al puente, Martínez-Algora ha apuntado que se mantendrá como acceso peatonal, pues se encuentra en una vía pecuaria y es complicado que reciba una autorización para su acondicionamiento.
Martínez-Algora también ha reconocido la problemática que supone el baño y el aparcamiento, sobre todo en temporada estival. “La policía local realiza controles en la medida de sus posibilidades, sobre todo en verano”, ha destacado. El edil ha manifestado que se ha solicitado un refuerzo de vigilancia a Guardia Civil y agentes forestales, sobre todo en lo que se refiere al baño en el río, actividad prohibida por la normativa autonómica, aunque difícil de controlar por falta de recursos.