Una patrulla se desplazó al lugar y observó a los sospechosos entrar en el vehículo e iniciar una huida a gran velocidad, con conducción temeraria por las calles de la localidad, llegando incluso a embestir al coche oficial.
Cuando el vehículo quedó inmovilizado, los tres intentaron escapar a pie, pero fueron interceptados. En el registro posterior se hallaron doce catalizadores cuya procedencia no pudieron justificar.
Las pesquisas confirmaron que en la zona se habían denunciado varios robos de este tipo. Los detenidos, con antecedentes similares, fueron acusados de hurto, conducción temeraria y atentado contra agente de la autoridad.