Los manifestantes propalestinos lograron invadir el circuito urbano de Madrid y obligaron a suspender la Vuelta Ciclista a su llegada a la capital. La organización decidió no retomar la etapa debido a la imposibilidad para los ciclistas de continuar avanzando.
Aunque buena parte de las protestas de desarrollaron de forma pacífica, también se vivieron momentos de tensión en los que los policías antidisturbios tuvieron que realizar cargas policiales ante el lanzamiento de las vallas de contención y de botellas en la meta de la etapa final de la Vuelta. Algunos de los corredores, incluso, llegaron a encararse con los manifestantes por no dejarles completar la carrera. En concreto, en la zona de El Paseo del Prado, desde Atocha, aumentó la tensión mientras el pelotón de la Vuelta intentaba entrar en la ciudad.
Las protestas propalestinas de esta última etapa de la Vuelta se han saldado con dos detenidos, mientras que 22 agentes de la Policía han resultado heridos leves, según fuentes policiales. De acuerdo a los datos que proporciona la Delegación del Gobierno en Madrid, fueron más de 100.000 los manifestantes las que ocuparon las calles de Madrid.
@madridiario.es Suspendida la última etapa de la vuelta. Graves altercados Madrid #vueltaciclistaespaña #Gaza #palestina🇪🇭 ♬ sonido original - Madridiario
El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, aseguró que este domingo "Madrid no ha sido tomada por manifestantes pacíficos, sino por grupos violentos que han logrado suspender la última etapa de la Vuelta Ciclista a España para vergüenza de nuestra ciudad y vergüenza de nuestra nación".
En la línea de sus primeras palabras, Almeida declaró que lo sucedido fue "fruto y resultado del odio y la violencia que llevan siendo alentadas de forma irresponsable durante los últimos días por dirigentes de la izquierda, por dirigentes del Gobierno y especialmente por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez".
Los partidos de izquierda, por el contrario, han celebrado la suspensión de la Vuelta como un "ejemplo de dignidad" de los madrileños y españoles en defensa del pueblo palestino. Por ejemplo, la ministra de Sanidad y líder de Más Madrid, Mónica García, ha asegurado que España "vuelve a ser faro mundial en defensa de los Derechos Humanos". Y el ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública y líder del PSOE-M, Óscar López, que ha afirmado que lo siente por la cancelación de La Vuelta pero que siente "mucho más" por "cientos de miles de palestinos que están siendo masacrados".
Los activistas ya se habían concentrado en Madrid horas antes de la llegada del pelotón de la Vuelta Ciclista a España a la capital, donde debía concluir una edición marcada por las protestas iniciadas en Bilbao y repetidas en prácticamente cada etapa.
Para garantizar la seguridad, se desplegó un dispositivo especial integrado por 1.100 agentes de la Policía Nacional y 400 guardias civiles, además de 800 efectivos de la Policía Municipal, un centenar de agentes de Movilidad y equipos de Samur-Protección Civil. A ello se suman las policías locales de las localidades de paso y el dispositivo propio de la Vuelta.
Este despliegue "histórico". como anunciaron las autoridades, no fue capaz de garantizar el desarrollo de la competición, que hubo de ser suspendida antes de que finalizara.
Al grito de “Israel Estado Genocida”, “Asesino Netanyahu” o “No es una guerra, es un genocidio”, los congregados, muchos de ellos portando banderas palestinas, se han reunido en lugares como Callao, Atocha, la Puerta del Sol o la Ermita de San Antonio de la Florida, en Argüelles.
En la concentración de la Puerta del Sol han estado presentes la portavoz de Más Madrid en la Asamblea, Manuela Bergerot, y el portavoz en funciones del Ayuntamiento, Eduardo Rubiño. En una de las fachadas de la céntrica plaza, la formación ha desplegado una lona con el mensaje “¡Sí, es un genocidio. Palestina libre. Madrid con el pueblo palestino”.
La Federación de Comunidades Judías de España (FCJE) ha condenado "enérgicamente" los "graves incidentes", que tuvieron lugar en la Vuelta, hechos que consideran una "amenaza directa al orden público" y contra los que ha pedido a autoridades "responsabilidad" y "firmeza". En este sentido, ha indicado que "convertir un evento deportivo internacional en un campo de agitación violenta es absolutamente inaceptable".
"La violencia y la intimidación no pueden tener cabida en una sociedad democrática ni pueden ser amparadas bajo la falsa bandera de la libertad de expresión. Estos hechos suponen una amenaza directa al orden público, a la convivencia y a la seguridad de los ciudadanos", ha asegurado.
Asimismo, ha advertido que "este tipo de manifestaciones violentas" alimentan el odio y dan cobertura a un preocupante incremento del antisemitismo en España". Para la Federación "resulta intolerable que, bajo pretextos ideológicos, se justifique la violencia y se siembre hostilidad contra la comunidad judía".
Además, ha exigido a las autoridades que actúen "con responsabilidad y firmeza, evitando en todo momento alentar, blanquear o tolerar estas conductas". "Cualquier permisividad frente a la violencia supone un retroceso democrático y un riesgo grave para la cohesión social", ha subrayado.