Con la llegada de los meses más calurosos del año, todos buscamos cómo mantener la casa fresca en verano sin tener que vivir pegados al ventilador o con el aire acondicionado encendido todo el día (y con el miedo de recibir después la factura de la luz). Afortunadamente, existen soluciones que pueden ayudar a reducir el calor en casa, mejorando la eficiencia energética y ganando confort durante todo el verano. Te contamos cuáles son.
Existen pequeños cambios que podemos realizar en nuestro día a día y que no requieren de grandes obras ni inversiones. A veces, simplemente se trata de revisar nuestros hábitos diarios:
Aunque estos consejos pueden servir de ayuda, si la vivienda se calienta con facilidad es probable que se necesite mejorar su aislamiento térmico.
Solemos asociar el aislamiento térmico al invierno y al frío. Sin embargo, un buen aislamiento es igual de importante en verano, ya que impide la entrada de calor excesivo del exterior y ayuda a mantener la casa fresca durante más tiempo. Sin él, la vivienda se convierte en una especie de invernadero: se calienta rápido y le cuesta horas volver a bajar la temperatura interior.
¿Por dónde empezar cuando hablamos de aislamiento térmico? El techo, las paredes, las ventanas… todos los elementos que forman parte de la envolvente de la vivienda son los puntos por los que puede colarse el calor y sobre lo que tendremos que actuar si queremos mejorar el confort de nuestra casa. Si quieres profundizar más, puedes ver cómo evitar el calor en casa con Kömmerling.
Empezar por las ventanas suele ser una de las actuaciones más recurrentes, ya que no requiere de inversiones desorbitadas ni de grandes obras, pero los resultados en el aislamiento térmico y acústico de la vivienda se notan desde el primer día. Cambiar las viejas ventanas por unas nuevas de altas prestaciones nos ayudará a:
Si lo que buscamos es proteger nuestra casa de las altas temperaturas, es importante escoger ventanas que aseguren un buen aislamiento térmico. Para ello, es fundamental prestar atención a tres aspectos clave:
En definitiva, si buscamos combatir el calor en casa de manera eficaz y duradera, la clave está en el aislamiento, y especialmente en las ventanas de altas prestaciones. Pequeños gestos como ventilar correctamente o usar cortinas térmicas ayudan, pero para un cambio real y sostenible en el tiempo, invertir en ventanas eficientes con sistemas Kömmerling es la solución definitiva. ¡Este verano, no te resignes a pasar calor o a vivir encerrado con el aire acondicionado!