Elegir una oferta de fibra no es nada sencillo. En el mercado, tienes la fibra óptica de simyo, respaldada por una de las principales compañías del sector, la fibra de otras grandes empresas y muchas opciones locales y regionales que ofrecen todo tipo de velocidades, fibra y móvil.
Al final, esto hace que el usuario medio se vea confundido ante tal cantidad de posibilidades, de manera que le es imposible conocer la mejor oferta en un momento determinado.
Cuando contratamos fibra óptica en Madrid, siempre elegimos la velocidad. De hecho, de ella depende, en buena parte, la tarifa que nos van a cobrar todos los meses.
Ahora bien, la velocidad contratada no siempre es la real. Para alcanzar esta última, hemos de conectarnos con un ordenador y un cable de red directo al router. Si hacemos la prueba de esa manera, alcanzaremos la velocidad contratada.
Si nos conectamos vía Wifi, que es lo habitual hoy en día, nunca vamos a llegar a esa velocidad máxima. Notaremos que el router nos da dos redes: una de 2,4 GHz y otra de 5 GHz. Así, la velocidad más alta la alcanzaremos con la segunda, aunque ofrece una cobertura y alcance más limitados.
Al mirar las distintas opciones que tenemos, siempre hay que valorar una serie de factores clave:
La cobertura cobra una relevancia especial. Si vivimos en una zona consolidada de la ciudad, de esas que tienen edificios construidos hace décadas, lo usual es que tengamos cobertura con todas las compañías.
Esta situación no ocurre en las zonas de nueva construcción. En estas solo unas pocas operadoras darán servicio, de manera que habrá que optar por ellas.
Siendo quizá el factor más importante, debemos verificar que el precio sea definitivo. Si no lo es, porque hay una oferta durante unos meses, hay que comprobar cuál será el final y lo que pagaremos una vez que el descuento termine.
Es mejor escoger una compañía que no tenga permanencia, aunque lo habitual es que dure un año para no tener que pagar el router ni la instalación.
El servicio técnico es un punto que nunca se tiene en cuenta y que, sin embargo, es el más importante. Siempre hay que investigar en Internet antes de contratar con una compañía de fibra, pues algunas muy conocidas realizan una labor desastrosa en este aspecto. En el caso de simyo, la gran mayoría de clientes están satisfechos, ya que recomendarían sus servicios a familiares y amigos.
Es conveniente pagar algo más cada mes y tener la certeza de que cualquier problema se solucionará en unas horas.
Madrid tiene todo tipo de edificios, pero la instalación es un poco más compleja en aquellos que ya tienen más de 40 años. Aquí, es posible que la fibra no esté instalada en el edificio, de manera que habrá que preguntar si se puede hacer una instalación sin cables visibles.
Además, es mejor priorizar las operadoras de la zona que tengan FTTH, ya que en ese caso la red funcionará a más velocidad.
En edificios nuevos todo el proceso es más sencillo, ya que están preparados para la fibra y las canalizaciones están hechas en cada vivienda. La red FTTH suele estar garantizada, por lo que es posible contratar velocidades de hasta 1 Gb.