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Todo lo que un cliente quiere ver en tus redes antes de pisar tu local (y muchos no muestran)

MDO | Miércoles 09 de julio de 2025

Antes de ir a un restaurante, una tienda o un centro de estética, la mayoría de las personas hace lo mismo: buscan el perfil en Instagram o Google para echar un vistazo. ¿Tiene buena pinta? ¿Dónde está? ¿Cuánto cuesta más o menos? ¿Está abierto hoy?

Si no encuentran esa información —o lo que ven no transmite confianza— probablemente buscarán otra opción. Y eso, en muchos casos, significa un cliente menos.

Hoy en día, la primera impresión de un negocio no se produce en la puerta, sino en la pantalla del móvil. Y en apenas unos segundos, el usuario decide si le interesa o si sigue buscando.

Por eso, tener unas redes sociales bien cuidadas no es un lujo, es una necesidad, sobre todo para comercios y negocios físicos. Con la ayuda de la agencia de marketing digital, SLOANN, especializada en identidad visual, redes sociales y estrategia de marca, recogemos aquí los elementos clave que cualquier cliente espera ver antes de decidirse a visitar un establecimiento.

1. Ubicación clara y bien escrita

Parece lógico, pero muchos negocios no tienen su dirección correctamente indicada en redes. A veces falta el número o hay errores en el nombre de la calle.

Incluye siempre los datos completos: calle, número, barrio, ciudad y, si es posible, un enlace directo a Google Maps.

Cuanto más fácil lo pongas, más probable será que el cliente llegue hasta la puerta.

2. Horarios visibles y actualizados

Los horarios deben estar claros y al día. Cambios en festivos, días de cierre o turnos especiales deben reflejarse en redes o en Google My Business.

Nada genera más frustración que encontrar un local cerrado cuando la información online decía lo contrario.

3. Precios orientativos

No es necesario publicar una lista detallada, pero sí conviene dar una idea de los precios.

En el caso de bares o restaurantes, un menú del día, un café o una cerveza. Si se trata de servicios, el coste básico de un corte de pelo, una limpieza facial o una sesión concreta.

Según SLOANN, mostrar precios ayuda a generar confianza y filtra mejor al público, evitando malentendidos y atrayendo a quienes realmente pueden estar interesados.

4. Fotografías reales y actuales

No hay excusas para seguir usando imágenes genéricas o anticuadas.

Los usuarios quieren ver el espacio tal como es: qué ambiente tiene, cómo es la iluminación o qué aspecto tienen los platos.

Una buena fotografía transmite calidad, personalidad y cercanía. “Una imagen cuidada puede ser más efectiva que una campaña de anuncios”, aseguran desde la agencia, que ha trabajado en proyectos para comercios locales y marcas nacionales.

5. Opiniones visibles (y bien gestionadas)

Las valoraciones en Google, TripAdvisor o redes sociales no deben ignorarse.

Mostrar reseñas positivas y responder con educación a los comentarios negativos da una imagen de profesionalidad y atención al cliente. No se trata de tener un 10 perfecto, sino de saber gestionar la reputación digital con honestidad.

6. Contenido que refleje la experiencia

¿Qué se siente al entrar? ¿Qué tipo de clientela suele ir? ¿Qué ambiente hay un viernes por la tarde?

El contenido en vídeo puede mostrar eso mucho mejor que cualquier texto. Un pequeño clip enseñando cómo se sirve un desayuno o cómo se prepara un producto puede marcar la diferencia.

7. Presentación clara de lo que haces

Sorprendentemente, muchas cuentas no explican con claridad a qué se dedican. El nombre del perfil o las fotos no siempre bastan.

En la biografía o descripción debe quedar claro qué ofrece el negocio, para quién es y qué lo hace diferente.

Ejemplo:

Tienda de productos ecológicos en Chamberí.

Panadería, fruta de temporada, cosmética natural.

De lunes a sábado · Entregas a domicilio.

En pocas líneas, queda claro todo lo que importa.

8. Indicar qué debe hacer el cliente

A veces, el cliente está interesado, pero no sabe cómo actuar. ¿Se reserva por teléfono? ¿Hay pedidos online? ¿Se atiende por WhatsApp?

Conviene indicarlo claramente en la biografía, en historias destacadas o en publicaciones frecuentes. La llamada a la acción debe ser visible y sencilla.

Una presencia digital que invite a entrar

En definitiva, las redes sociales no son solo un escaparate, son una puerta de entrada virtual al negocio. Y aunque muchos dueños lo saben, no siempre encuentran tiempo o criterio para gestionarlo bien.

Desde SLOANN recomiendan revisar y optimizar perfiles cada tres o cuatro meses, y, si es posible, contar con apoyo profesional en la optimización de perfiles en redes sociales, especialmente en negocios donde la imagen y la confianza son clave.

No se trata de publicar todos los días, ni de tener miles de seguidores. Se trata de que quien busque tu negocio online encuentre motivos para elegirte.

Porque hoy, en muchos casos, el recorrido del cliente empieza en Instagram.

Y si no sabes por dónde empezar, contar con profesionales en servicios de marketing digital y gestión de redes sociales puede marcar la diferencia entre un perfil que solo informa y uno que realmente convierte.