Todos los focos de la política nacional apuntaban esta mañana hacia el Congreso de los Diputados. El principal atractivo del Pleno Extraordinario celebrado este miércoles, la comparecencia de Pedro Sánchez para presentar su "plan de regeneración democrática". Un documento, compuesto por hasta 15 iniciativas, encaminado a contrarrestar los últimos escándalos de corrupción en el seno del PSOE y, de paso, reforzar su figura al frente del Ejecutivo. Tales soluciones, sin embargo, no terminar de convencer en el seno de la Comunidad de Madrid, cuyos líderes continúan convencidos de que la alternativa no puede ser otra que la dimisión del presidente y la posterior convocatoria de elecciones.
"La única medida de regeneración democrática que necesita nuestro país y que están pidiendo los españoles es la salida de Pedro Sánchez del palacio La Moncloa" pues "es el que ha permitido que la corrupción se aloje en nuestro país". Así de contundente se ha expresado al respecto el portavoz del Ejecutivo madrileño, Miguel Ángel García Martín, tras conocer los pormenores de la agenda anticorrupción del Gobierno. En la medida en que "el que ha consentido la corrupción no puede ser el que plantee la regeneración", la única solución al actual embrollo pasaría, por tanto, por la disolución de las cortes y la celebración de elecciones anticipadas.
"Si la hubiera ejecutado -su dimisión- nos hubiese ahorrado muchos disgustos y hoy no tendríamos que estar lamentando la situación que atraviesa nuestro Estado de Derecho y el bochorno que estamos viviendo. Pero todavía está a tiempo. Sería la única medida de regeneración eficaz. Para ser creíble, el resto debería impulsarlas un nuevo Gobierno salido de las urnas", apostillaba acto seguido el número dos de Isabel Díaz Ayuso en Sol.
En el horizonte más optimista para los mandamases madrileños las urnas conducirían hacia una mayoría absoluta Popular. Vía que les permitiría "coger las riendas" y, finalmente, "asumir la verdadera reparación institucional". En cualquier otro caso, no obstante, tocaría negociar con Vox y el resto de potenciales aliados.
Horas antes, la propia Díaz Ayuso cargaba contra otra de las aristas en la controvertida intervención del presidente, la pretendida modificación del sistema autonómico: "Nuestro modelo autonómico se culminó hace décadas. Sánchez miente porque lo que prepara es la anexión de Navarra al País Vasco y la ruta hacia el Estado plurinacional que buscan sus socios". En el eje de su crítica, ya de sobra conocida, el supuesto pliegue del líder nacional a los intereses de las fuerzas independentistas. Todo para "mantenerse en el poder".
"Es el discurso de los independentistas, a los cuales les debe el Gobierno. El Estado autonómico salió de la Constitución y se ha desarrollado perfectamente. Pero los independentistas que han puesto a Sánchez en La Moncloa necesitan evolucionar el modelo de convivencia que todos los españoles nos dimos en 1978 para cumplir sus aspiraciones. Con estas palabras, lo que el presidente nos quiere decir es que quiere romper el modelo de convivencia y avanzar hasta un Estado federal. Esas declaraciones no tienen nada que ver con regeneración. Son un grito de ayuda a los independentistas para decirles que "conmigo os va a ir bien" (...) a cambio de que me dejéis permanecer un poquito más en La Moncloa", apostillaba a este respecto García Martín durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno.
El punto más controvertido en la ponencia de Pedro Sánchez, al menos desde el prisma regional, versaría sobre la recién bautizada "Clausula Quirón". Se refería así el presidente a una de las medidas aprobadas por el Congreso Nacional del Partido Popular en su Ponencia Política que permitiría subsanar como "error" supuestos intentos de fraude ante la Agencia Tributaria. Un dardo sin duda dirigido hacia la pareja de la presidenta, Alberto González Amador. Para muestra, la definición lanzada por el mismo Sánchez: una suerte de "autoamnistía para el novio de Ayuso" bajo el abrigo del PP.
"No podía ser que el presidente del Gobierno no citase a la presidenta de la Comunidad en un discurso tan importante. No conozco discurso sin mención expresa a la Comunidad. Y se lo agradecemos (...). Sánchez tiene un problemón y no va a escurrir el bulto con chascarrillos o frases hechas sobre asuntos que no afectan a la Comunidad, sino a un particular. Lo que no afecta a un particular son los casos de corrupción en el entorno del Partido Socialista y del presidente. Eso no está en la esfera privada, sino que han contratado con la Administración con mordidas muy relevantes. Le pediría que no tratara de emponzoñar y que asuma su responsabilidad. Si no, ya sabe donde está la puerta de salida", replicaba tajante el portavoz madrileño.