Lo que para muchos es una rutina —salir a comer, viajar o compartir una comida en casa ajena— puede convertirse en un auténtico desafío para quienes viven con alergias o intolerancias alimentarias. Esta es la realidad cotidiana de Santi Alberich, un joven de Sabadell (Barcelona), que ha decidido no quedarse al margen. Lejos de dejar que su condición limite su estilo de vida, ha optado por emprender una vida nómada en furgoneta con un objetivo claro: visibilizar las dificultades que enfrentan las personas con restricciones alimentarias.
El nombre de su proyecto, No Limeats, refleja a la perfección la filosofía del catalán. “Viajar con alergias e intolerancias te condiciona, pero no te limita”, ha apuntado Alberich desde Bulgaria. Por el momento, en casi 700 días ya ha recorrido 21 países y 38.604 kilómetros en su furgoneta camperizada Vicky, "una casa sobre ruedas".
El activista convive con múltiples alergias e intolerancias: al pescado, a la profilina (una proteína que se encuentra en algunas frutas y verduras crudas), a algunas frutas (plátano, kiwi, melón, sandía y manzana cruda), al polvo, al polen y a las gramíneas. Además, padece enfermedad celíaca, esofagitis eosinofílica e intolerancia a la lactosa. “No siempre es fácil, pero es posible. Y por eso quiero compartirlo. Para que quien se sienta solo o sola ante situaciones como las que vivo, sepa que no lo está”, ha comentado.
La diferencia de idioma es una amenaza para la seguridad. Por eso, el viajero lleva consigo una tarjeta con la descripción de sus necesidades alimentarias en varios lenguajes. “Facilita mucho las cosas porque reduce la barrera lingüística. Incluso puedes pedir al camarero que se la dé al cocinero, y así te saltas un intermediario que puede provocar problemas”, ha apostillado el creador de No Limeats.
Según Santi Alberich, no todos los países a los que ha viajado han respondido de la misma manera. En Bulgaria, desde donde traslada a Madridiario su historia, dice haberse sentido muy comprendido; sin embargo, países como Francia han sido más reticentes a cambiar su forma de cocinar para alérgicos o intolerantes. Otro de los retos que ha enfrentado en sus destinos ha sido la realización de la compra: “Leer etiquetas, traducirlas o buscar indicadores” en otros idiomas y, sobre todo, en otros alfabetos es una complejidad añadida.
“Los países más fáciles para viajar con alergias son España, Italia y Hungría. En Budapest, la sensibilidad que tienen es muy alta, me sorprendió”, ha apuntado. Otro destino que le sorprendió bastante fue Marruecos, donde “la cocina es muy natural”.
“Los países más fáciles para viajar con alergias son España, Italia y Hungría"
Santi Alberich asegura que España es uno de los países donde más tranquilo se siente a la hora de disfrutar de la gastronomía. Sobre todo en las grandes ciudades, como Madrid, Bilbao o Barcelona, que, afirma, "están muy preparadas y ofrecen una oferta no solo abundante, sino también de gran calidad". Aunque aún no ha definido con precisión su itinerario, adelanta en conversación con Madridiario que en los próximos meses podría dar el salto a América o Asia.
La Celiacoteca (C/ Eraso, 3 y C/ Talamanca, 3)
Pastelería y panadería especializada en productos sin gluten. Ideal para personas con enfermedad celíaca o sensibilidad al gluten. Ofrecen alimentos seguros, sabrosos y sin contaminación cruzada.
Solo de Croquetas
Croquetería 100 % sin gluten con más de 30 sabores, incluyendo opciones veganas y sin lactosa. Disponen de tres locales en Madrid.
Pasta Balboa (C/ Cardenal Cisneros, 10)
Pasta bar artesanal que elabora su propia pasta fresca a diario con harinas alternativas como maíz, lentejas, garbanzo y sarraceno. Perfecto para dietas sin gluten.
Taberna La Concha (C/ de la Cava Baja, 7)
Taberna tradicional con opciones sin gluten. Ofrece tapas, tostas y vermut casero en un ambiente acogedor y seguro para celíacos.
Da Nicola (Plaza de los Mostenses, 11)
Restaurante italiano con una amplia oferta sin gluten: pizzas, pastas, ensaladas y postres. Muy popular entre celíacos que quieren disfrutar de la cocina italiana.