Política

Precintada la "fábrica de gusanos" que operaba sin licencia

Larvas de mosca soldado negra (Foto: Ecologistas en Acción).
Fernando Rodríguez | Jueves 03 de julio de 2025

La puesta en marcha de una "fábrica de gusanos" a orillas del Guadarrama, en el término municipal de Navalcarnero, ha encendido todas las alarmas en el seno de Ecologistas en Acción. No tanto por la propia actividad, el empleo de larvas de mosca soldado negra para el procesamiento de materia orgánica a fin de producir alimentos para el ganado, a cargo de la compañía Adam Foods, sino por la ubicación de la planta, el número 48 del Carril Toledano, sirviéndose de una antigua papelera y en pleno Parque Regional. Por ende, alertan, en "suelo protegido". Y todo, para colmo, sin licencia alguna.

El resultado de las labores ejecutadas hasta su clausura, que tuvo lugar en el día de ayer, numerosos perjuicios medioambientales. El principal, advierten con preocupación los propios ecologistas, el riesgo de que un potencial accidente diese lugar a fugas contaminantes hacia el río. Sobre todo a tenor del empleo de las instalaciones de una fábrica de papel "cerrada con anterioridad" como consecuencia de las múltiples "quejas vecinales" presentadas al respecto. Reclamaciones justificadas a tenor de la proximidad de esta a las viviendas de la Ribera de San Pedro de Arroyomolinos, justo a la otra vera del mismo Guadarrama.

"Asistimos con estupor a una nueva amenaza para la conservación del río. Además de la mera presencia de la fábrica en zona de Dominio Público Hidráulico, es el riesgo de accidente y fuga de grandes cantidades de materia orgánica que puedan contaminar, más si cabe, el Guadarrama (...). Me parece inconcebible en un Parque Regional. Insisto, -los responsables de la Comunidad- no deberían permitir en ningún caso una actividad industrial en este lugar", lamenta el portavoz de Ecologistas en Acción Raúl Navarrete en declaraciones a Madridiario.

"Esta actividad me parece inconcebible en un Parque Regional"

Para más inri, la singular factoría habría estado operando sin contar con los permisos correspondientes. Al menos hasta este miércoles, cuando una inspección municipal terminó con la paralización cautelar de su actividad y el correspondiente precinto a la instalación. Sinónimo inequívoco, claro, de apertura de expediente sancionador.

Alertados por la plataforma ecologista y la consulta a cargo de este digital, responsables del Ayuntamiento de Navalcarnero optarían por acercarse en el día de ayer al lugar para comprobar in situ si la fábrica se encontraba o no en funcionamiento pese a carecer del 'ok' definitivo por parte de la Consejería de Medio Ambiente, Agricultura e Interior de la Comunidad, competente en materia de vigilancia y sanción.

La sorpresa, en último término, sería mayúscula. "Os informamos que tras la inspección realizada se va a proceder a precintar la instalación ya que, efectivamente, han abierto sin licencia" reconocen sin pudor desde el propio Consistorio navalcarnereño.

Motivos, en suma, que los ecologistas consideran más que suficientes para solicitar a las autoridades competentes que pongan freno definitivo al proyecto una vez concluya su fase de alegaciones y consulta pública, todavía en ciernes. La alternativa presentada no es otra que el traslado de la actividad hacia una zona de menor riesgo. Por ejemplo, un polígono industrial, ya sea en Navalcarnero o más allá de las fronteras de la localidad: "Pedimos tanto al Ayuntamiento como al Parque Regional que impidan el desarrollo de dicha actividad en suelo protegido y tan cercano a núcleos de población".

Evaluación de impacto medioambiental positiva

Pese a las amargas quejas de los ecologistas y la rápida y contundente acción del Consistorio, la evaluación del impacto medioambiental a la que ha tenido acceso este digital niega tajantemente las amenazas a la flora y fuauna antes descritas, definiendo incluso la nueva actividad como beneficiosa para el entorno al traer consigo una reducción de las afecciones ligadas a la actividad ganadera.

"El proyecto se considera viable desde el punto de vista ambiental"

"Es importante comentar que todos los impactos generados por la actividad son compatibles, no teniendo ni moderados ni severos ni críticos (…). La transición hacia una granja de insectos conlleva la modernización de las instalaciones, la optimización en la gestión de residuos, la implementación de avanzados sistemas de control climático y la adopción de enfoques de la Industria 4.0. Estas innovaciones no solo ofrecen ventajas competitivas, sino que también contribuyen a la significativa reducción del impacto ambiental de la actividad ganadera", recoge el texto.

Entre los aspectos estudiados, la contaminación atmosférica, el nivel de ruidos, los efectos sobre el cambio climático, la potencial contaminación de agua y suelo, los efectos sobre la fauna y la vegetación, la ordenación territorial, el paisaje, la salud humana o las expectativas de empleo.

Por todo ello, "se estima que las afecciones ambientales del proyecto estudiado no afectan sustancialmente al medio ambiente en todos los sentidos estudiados , considerándose el proyecto viable desde el punto de vista ambiental", sentencia el escrito en su apartado de 'Conclusiones'.

La pelota, fuera como fuese, está ahora en el tejado de la consejería que encabeza Carlos Novillo, desde donde han preferido no hacer declaraciones por el momento. Lo positivo de la evaluación de impacto ambiental, en cualquier caso, apunta a que, tras resolverse el entuerto con la pertinente concesión de licencia, la planta podría finalmente operar con normalidad.

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