A través de sus redes sociales, el PSOE local ha calificado el acto vandálico como "un ataque cobarde" y lo ha vinculado con un deterioro del clima político. "Este ataque cobarde es una de las consecuencias del clima de odio que intenta acabar contra la democracia. El PSOE seguirá defendiendo la convivencia, la democracia y la libertad", ha afirmado.
Desde el PSOE-M también se han pronunciado, señalando que lo ocurrido es "consecuencia de los discursos de odio y el silencio cómplice del PP como las declaraciones" de la expresidenta madrileña Esperanza Aguirre, "defendiendo la dictadura también contribuyen a ello". La crítica hace referencia a una entrevista publicada por El País, en la que Aguirre declaró que "a la larga, la dictadura fue mejor que la Segunda República".