Profesionales del Hospital público Ramón y Cajal han realizado un trasplante de riñón asistido por robot, el primero en la Comunidad de Madrid. El uso de esta tecnología, aseguran desde la Consejería de Sanidad que encabeza Fátima Matute, permite "reducir las complicaciones" al ser "menos invasiva" para el paciente y aportar, además, "mayor precisión técnica".
La vía convencional en este tipo de intervenciones, continúan mismas fuentes era la cirugía abierta, con conexiones de la arteria, vena y uréter del injerto a los vasos iliacos y a la vejiga del receptor. Sin embargo, el desarrollo de nuevas plataformas de cirugía ha permitido llevar a cabo esta técnica por vía laparoscópica asistida por robot.
Entre sus ventajas, añaden, se encuentran también una menor pérdida sanguínea y necesidad de transfusión, reducción del dolor y demanda analgésica, así como la menor incidencia de complicaciones de la herida quirúrgica, especialmente en personas con obesidad.
La intervención ha sido efectuada por el Servicio de Urología del centro madrileño junto a profesionales del Hospital Universitario de Bellvitge de Barcelona.
Este "hito" de la sanidad pública madrileña es resultado de la "estrecha colaboración" de todos los servicios implicados -Nefrología, Coordinación de Trasplantes, Anestesiología, Inmunología, Anatomía Patológica, Psiquiatría, Medicina Interna y Enfermería- y permite mantener al Hospital público Ramón y Cajal "a la vanguardia nacional e internacional" en este ámbito.
Durante el año pasado, alcanzó 98 trasplantes renales, su máximo histórico. De ellos, 16 fueron gracias a donante vivo, familiar o emocionalmente relacionados.