Una psicóloga infantil encontró la manera de mejorar sus terapias usando herramientas educacionales de Temu.
En una época en la que los niños aprenden antes a usar la tecnología que a hablar, conectar con la mente de los más pequeños es más difícil que nunca. Esperanza Carmona, psicóloga clínica de México, sabe lo que es enfrentarse a esto.
Después de estudiar psicología clínica, comenzó a trabajar como terapeuta para niños. Pero hace poco se empezó a dar cuenta de que había algo que no estaba funcionando. Las técnicas que había aprendido ya no tenían el mismo efecto. Los niños se distraían y era difícil conectar con ellos.
Como psicóloga infantil, su reto era captar su atención y ver sus progresos. Carmona entendió que los niños de hoy son muy diferentes a los adultos y que cuesta más conectar con ellos.
Fue entonces cuando se dio cuenta que su camino debería ser el juego, ya que a los niños les encanta jugar, así aprenden, se expresan y conectan con el mundo. Con esto en mente, decidió adaptar su enfoque terapéutico. Empezó a convertir sus sesiones en experiencias lúdicas e interactivas, inspiradas en los principios de la terapia de juego
En ese momento fue cuando descubrió Temu, una plataforma de la que había escuchado hablar anteriormente. Le encantó la sección de educación, en la que puede buscar por edad, materiales e, incluso, objetivos de aprendizaje. Esto le ayudó a conseguir exactamente lo que necesitaba para cada niño o niña.
Una herramienta para cada paciente
Empezó usando una gran variedad de materiales didácticos de Temu en sus sesiones: juegos para mejorar las habilidades motoras, puzzles para aumentar la concentración y actividades personalizadas según la forma de aprender de cada paciente. Todo eran juegos, pero con propósitos:
Cada una de estas herramientas tiene un propósito propio y hacen de la terapia un momento que los niños esperan con ganas.
Carmona notó que sus jóvenes pacientes estaban más comprometidos: sonreían, se reían y muchas veces no querían que terminara la sesión. Algunos incluso preguntaban por su próxima cita antes de que acabara la actual. Para ella, estos momentos confirmaban que estaba habiendo un cambio en el comportamiento
Una de las cosas que más le gusta de Temu es la posibilidad de personalizar los materiales. Al poder comprar directamente a los fabricantes, puede elegir los que le dan la opción de personalizar y así lograr objetivos específicos de la terapia, un beneficio que, bajo su punto de vista, ayuda tanto a los niños como a ella como terapeuta.
Según una encuesta de consumidores de Ipsos encargada por Temu, los entrevistados afirmaron que han ahorrado un 24 % de media al comprar en esta plataforma de venta directa desde las fábricas y el 80 % elogió a Temu por su excelente relación calidad-precio.
Además de a las clínicas de terapia, Temu también está ayudando a otras pequeñas empresas de todo el mundo, ya que recientemente ha empezado a invitar a unirse a su plataforma a vendedores locales de países como España, Estados Unidos, Reino Unido, Alemania, Francia y México. Esto se traduce en más variedad de productos para los terapeutas y los padres y más apoyo a las pequeñas empresas de todo el mundo.
Temu espera que hasta el 80 % de sus ventas en Europa procedan de este modelo de local a local y que puedan expandirse internacionalmente.
Para Carmona, todo lo que hizo falta para transformar su consulta fue encontrar las herramientas adecuadas y hablar el idioma de sus pacientes: el juego.