Oculta bajo tierra, debajo del Club Puerta de Hierro, se encuentran el tanque de tormentas de Arroyofresno, una gigantesca infraestructura – la más grande de toda Europa y la segunda del mundo – que es clave para la gestión del agua ante las fuertes precipitaciones y que forma parte de las 38 dotaciones de estas características repartidas por la ciudad de Madrid.
Su papel, más allá de ser escenario de La Casa de Papel, es fundamental durante las fuertes tormentas como las registradas en el mes de marzo, el más lluvioso jamás registrado en Madrid, superando ampliamente el anterior récord de 198 litros por metro cuadrado alcanzado en noviembre de 1997. Estos datos sin precedentes han puesto de relieve la importancia de los tanques de tormentas de la ciudad y, sobre todo, de la mega-infraestructura de Arroyofresnos.
Estos tanques de tormentas, también conocidos como estanques de tormentas, son depósitos de almacenamiento de agua residual. Su papel es clave para eliminar los vertidos directos al río en periodos de fuertes lluvias, no solo de partículas, sino también de toallitas, ramas, colillas, papeles y otros residuos que se van acumulando en la vía pública y que contaminan el agua. “Cuando no podemos tratar todo el agua de la lluvia, pues entra en este depósito y la retenemos para que una vez pase la tormenta la podamos devolver a la red de alcantarillado y de esta manera tratarla a la depuradora antes de verterla al cauce”, asegura Marta López, jefa de servicio de alcantarillado.
En primer lugar, el agua contaminada pasa por una verja donde se deposita gran parte de esos residuos y, más tarde, el peso de los propios desechos cae al fondo del tanque de tormentas, de tal manera que el agua ya pasa por un tratamiento previo de limpieza antes de llegar a las propias depuradoras. Estos depósitos se construyeron en Madrid para “mejorar la calidad del agua del río Manzanares”, pero también “ayudan a mejorar la seguridad y evitan las inundaciones”.
“La red de alcantarillado se dimensiona para una lluvia de diseño, es decir, está diseñada para un fluyo de agua como las carreteras se redimensionan para un determinado tráfico y no para el puente de El Pilar, por ejemplo. Pues con las alcantarillas pasa lo mismo, las dimensiones para una lluvia de diseño, pero si se sobrepasa esa lluvia llega un momento que tiene un excedente que bien no puedes transportar y ahí es fundamental los tanques de tormentas”, explica Marta López, jefa de servicio de alcantarillado.
En Madrid cuenta con cuatro grandes tanques de tormentas en los puntos más estratégicos – entre los que destaca el de Arroyofresno por ser el más grande de Europa y el segundo del mundo tras la reciente construcción de una infraestructura similar en Japón - y otros más pequeños repartidos por la ciudad. Los 38 suman una capacidad total de almacenamiento de 1.410.100 metros cúbicos.
Las fuertes precipitaciones del mes de marzo, han hecho que los tanques de tormentas de la ciudad hayan sido capaces almacenar hasta el 31 de marzo un total de 2.748.594 litros. Esto supone un 48,7 por ciento más que la media de los últimos seis años. De hecho, desde 2020 es volumen medio de agua acumulada se sitúa en los 1,8 millones de litros. En los tres primeros meses del presente año, por tanto, las 38 instalaciones municipales han sumado 900.000 litros más que los registrados de media desde el año 2020.
A lo largo del presente año, hasta finales del mes de enero, los tanques almacenaron un total de 578.865 litros. Esa cifra acumulada se elevó hasta los 1.317.959 al finalizar febrero, hasta llegar a los 2,7 millones de litros una vez acabado marzo. Según el delegado de Urbanismo, Movilidad y Medio Ambiente, Borja Carabante, estos tanques de tormentas "tienen capacidad" de "absorber los grandes eventos climatológicos" como los del mes de marzo, que "cada vez son más habituales".
Durante los episodios de intensas precipitaciones registrados a lo largo del mes de marzo, los tanques de tormentas de la ciudad han estado llenos o prácticamente al máximo de su capacidad en todo momento. Conforme el nivel de lluvias caídas en Madrid ha ido descendiendo, los tanques se han ido vaciando. Por lo tanto, son las condiciones meteorológicas las que deciden cuando se vacía este depósito, pero también se tienen en cuenta la capacidad de tratamiento de las depuradoras. Una vez vaciados, y tras su proceso de tratamiento, el agua regenerada se utilizará para el riego de zonas verdes y el baldeo de las calles.