El fallecimiento de dos bomberos cuando trabajaban en las labores de extinción de un incendio provocado por un vehículo eléctrico en un garaje de Alcorcón (Madrid) ha levantado de nuevo el debate de sí, estos coches pueden ser más peligrosos que uno de gasolina o Diésel.
Una cosa parece cierta, el riesgo una vez iniciado el fuego es mayor en coches eléctricos, ya que es mucho más difícil de extinguir que un vehículo de combustión, donde los bomberos pueden identificar rápidamente el origen de las llamas y sofocarlo con agua con la certeza de que no volverá a prender. Sin embargo, en los eléctricos el problema radica en las celdas de las baterías que quedan comprometidas y pueden llegar a incendiarse horas después, e incluso días, de que se haya producido el incendio.
“Los riesgos de los incendios de vehículos eléctricos, unido al riesgo de producirse en un espacio confinado como un parking subterráneo, dificultan la extinción que debe ejecutarse con las instalaciones adecuadas, con el fin de limitar la propagación y daños en la infraestructura”, comunicaban el equipo de Bomberos del Ayuntamiento de Madrid tras el accidente en un aparcamiento público de la calle de Marqués de Urquijo, donde ardieron dos automóviles y la enorme columna de humo obligo a cortar la calle para las labores de extinción.
En el mes de febrero, tan solo en Madrid se incendiaron tres coches eléctricos en varios aparcamientos de la ciudad. La vicealcaldesa y portavoz municipal, Inma Sanz, ha recordado – tras el incidente de Alcorcón, que Madrid cuenta con "un protocolo que está activado desde hace un par de años y se ha aplicado en los incidentes que se han producido en la ciudad".
Un golpe, aunque sea a baja velocidad, puede derivar en un cortocircuito, aunque esto no tiene por qué ser así, porque las baterías de los turismos eléctricos se encuentran aisladas. No obstante, lo recomendable en estos casos es alejarse del vehículo y avisar a emergencias.
Un estudio elaborado por la Asociación Empresarial para el Desarrollo e Impulso de la Movilidad Eléctrica de en España y Portugal (AEDIVE), elaborado hace unos meses, asegura que las baterías de los vehículos eléctricos provocan menos incendios que los de combustión.
“AEDIVE ha elaborado este documento técnico con el fin de aportar información clara sobre la tecnología de las baterías con especial énfasis en el apartado de seguridad, desmintiendo diversos mitos y falsas creencias sobre los incendios en vehículos eléctricos en comparación con los vehículos de combustión interna”, reflejaba la introducción del informe.
La entidad reconoce que las baterías de iones de litio presentan riesgos de incendio, pero estos pueden “eliminarse o controlarse” mediante un diseño adecuado, el uso de sistemas avanzados de supervisión y la adopción de medidas de seguridad rigurosas. Entre los riesgos a “tener en cuenta”, el informe detalla la amenaza de cortocircuitos en cualquier punto de extremo de las baterías, el calentamiento en los puntos de conexión, las altas-extremas temperaturas, choques o inmersión de agua y/o condensación
Según el informe, la probabilidad de que un vehículo eléctrico se incendie “es menor que la de un vehículo de combustión en relación con el número total de vehículos”.
Otro estudio, elaborado por la Agencia Sueca de Contingencias Civiles, concluye que los coches eléctricos tienen 20 veces menos probabilidades de incendiarse que los automóviles de gasolina y diésel.