José Luis Martínez-Almeida, el alcalde de Madrid, ha comparecido esta mañana en el Palacio de Cibeles para informar de la situación de la capital por las lluvias y el posible desbordamiento de los ríos, entre ellos, el Manzanares. El regidor ha calificado la situación actual de “estable”, aunque desde el Consistorio seguirán “pendientes de la evolución de las lluvias no solo en la ciudad de Madrid, sino también en las precipitaciones que puede haber en la sierra y cómo pueden afectar a los caudales y al desembolso que en su caso se tenga que hacer”.
Martínez-Almeida ha querido lanzar un mensaje de “tranquilidad”, pese a que la lluvia a marcado un fenómeno “sin precedentes” en la ciudad de Madrid con un índice de 215 litros por metro cuadrado. El anterior índice de precipitaciones más alto fue 2018, cuando se registraron 140 litros por metro cuadrado. “Las precipitaciones en Madrid están duplicando la media de precipitaciones desde que tenemos registros en la serie histórica de lo que es el mes de marzo”, apunta el alcalde.
La estabilidad se materializa en el caudal del río Manzanares, el cual, ha llegado a los mismos niveles que tenía ayer antes de que se produjeran esas “precipitaciones tan intensas desde las 19.00 horas y que concluyeron aproximadamente a la una de la mañana”. Esta situación de estabilidad "no quiere decir que haya que relajar las precauciones". "Evitemos los desplazamientos innecesarios y, por favor, que no se acerquen a las zonas que están en estos momentos con episodios de inundación en el entorno del río Manzanares, en toda la zona que no está debidamente canalizada, es decir, más allá del Puente de los Franceses", recomendaba.
Durante las precipitaciones de la tarde del jueves, el cuerpo de Bomberos del Ayuntamiento de Madrid tuvo que realizar 65 intervenciones a lo largo de toda la ciudad, con especial incidencia en la zona del barrio del aeropuerto. “En un momento dado, ante la crecida del río Manzanares, llegamos a plantear el escenario de tener que cortar la A-6 en el cruce con la M-30 por esa eventual crecida que se podía haber producido, pero no se dieron las condiciones”, confiesa.
Según las previsiones de la Agencia de Meteorología (Aemet), está previsto que pueda llover en Madrid entre 10 y 25 litros como máximo y, por lo tanto, desde el Consistorio esperan que no afecte a la evolución del río Manzanares. “Tenemos un retén permanente del cuerpo de Bomberos, tenemos a la Policía Municipal y también a técnicos de la Dirección General de Vías Públicas que están monitorizando en todo momento la situación en la que se encuentra el río para tomar las decisiones correspondientes”, apunta.
Siguiendo las recomendaciones del Consistorio, algunos madrileños han decido quedarse en casa para evitar cualquier tipo de situación anómala. De hecho, la utilización del vehículo privado se ha reducido en un 12 por ciento y un 33 por ciento respecto al viernes pasado. Por ello, Martínez-Almeida ha querido agradecer a los madrileños su comportamiento con “la prudencia que siempre han tenido y con la responsabilidad que siempre han demostrado”.
Y para que los madrileños sigan haciendo uso de su responsabilidad, el regidor de la capital ha pedido que sigan informándose de forma constante a través de los canales oficiales del Ayuntamiento de Madrid y de servicios de seguridad y emergencias para tener “una información actualizada al minuto sobre cualquier decisión que haya que tomar en la ciudad”.
Respecto a las posibles afecciones al tráfico rodado, Almeida ha recordado que, durante el día de ayer, el Consistorio se llegó a plantear el escenario de tener que cortar la A-6 en el cruce con la M-30 por la eventual crecida del río Manzanares, pero finalmente “no se dieron las condiciones”. No obstante, la Policía Municipal y la Guardia Civil ya trabajan ante una posible crecida y para dar opciones a los conductores que necesariamente tengan que desplazarse aunque “habría que evitar de cualquier manera desplazamientos innecesarios”.
Las opciones de circulación pasarían por dejar la carretera de Castilla como elemento por el que se desviarían los vehículos y desde esa carretera cortar el acceso por la A-6 a Madrid. En estos momentos hay un carril cortado en Azca aunque no está prohibida la circulación por los túneles.
Asimismo, el regidor ha señalado que los parques de la ciudad seguirán cerrados. “Ayer se produjeron caías de árboles de grandes dimensiones en el Retiro y, por tanto, la precaución en estos momentos indica que mientras no se dan las condiciones adecuadas es mejor no fijar un horizonte temporal porque supone un riego grave a la integridad de las personas”, asegura.
“La lluvia que está cayendo es muy perjudicial para los árboles, porque lo que hace es resplandecer el terreno y facilitar que estos ejemplares puedan estar en una determinada situación de fragilidad y puedan caerse fácilmente”, por ello, desde el Consistorio no han quedo dar una fecha exacta sobre la apertura de estos espacios.
"Lo importante es primar la seguridad de la integridad física y de la vida en todo momento", ha insistido. Antes de reabrir el Retiro y otros parques históricos de la ciudad los técnicos harán una evaluación del estado del arbolado para determinar si se dan o no las condiciones de seguridad necesarias.
Tras las precipitaciones, la preocupación del Consistorio será el futuro deshielo: “El hielo va a llegar, la cota de nieve que hay en estos momentos es importante en la sierra de Madrid y en ese sentido la Comunidad de Madrid está trabajando, nosotros estamos en comunicación constante con la ellos y también habrá que tomar decisiones respecto del desembalse, aunque en estos momentos lo más urgente y preocupante son las afecciones que se puedan derivar de las lluvias”.