Taekwondo es una palabra coreana compuesta de tres partes: 'Tae' significa pie o pisar, 'Kwon' significa puño o luchar y 'Do' se refiere al camino o disciplina.
Cuando el camino te lleva a la perfección o sencillamente a un estado perfecto para tu vida, crees que has llegado al final del camino. Pero la realidad te demuestra que tienes que seguir caminando porque siempre hay algo más allá que te permitirá seguir siendo mejor.
Como la mayor parte de las artes marciales todas intentan conseguir un buen estado de tu cuerpo y mente, y de la misma manera casi todas fueron creadas para la defensa y nunca para iniciar el ataque. El Taekwondo es una de ellas, procedente de Corea entierra sus tradiciones en profundas raíces de tiempos lejanos, que combinan distintas artes de origen japones y artes marciales de origen coreano, el principio se define como el uso de los golpes con los pies y los puños, “el camino de los pies y los puños”, su fundador fue el General Choi Hong Hi en 1955.
Surgieron entrenadores y maestros que consiguieron una rápida difusión, con su crecimiento llego la creación de la Federación Internacional de Taekwondo ITF en 1966, pero realmente el salto al olimpismo de este deporte llego en 1973 cuando Hong creo la World Taekwondo Federation conocida por sus siglas WT. En la actualidad las dos Federaciones subsisten realizando sus propios campeonatos mundiales, pero solo la World Taekwondo es la reconocida por el Comité Olímpico Internacional COI como interlocutor de este deporte.
Desde ese momento el Comité Olímpico Internacional (COI) lo empezó a tomar en consideración, para llegar a ser considerado deporte de exhibición en las Olimpiadas de Seul 88 y Barcelona 92. Su inclusión definitiva como deporte olímpico seria en Sidney 2000. Desde entonces hasta ahora es otro de los deportes que el COI cataloga como imprescindibles. El número de plazas olímpicas se encuentra limitado a 128 deportistas la mitad mujeres la otra mitad hombres, divididos en 8 categorías por peso.
Cuando uno ve un combate puede ver la dinámica de los movimientos, uno podría pensar que se trata de alcanzar al contrario con el mayor número de golpes pero la realidad es algo más compleja, pues no se trata del mayor número de impactos sino de la eficacia y precisión de los mismos, el taekwondista dispone de un peto protector, casco y protecciones de brazos, manos, piernas y pies, tanto el peto como casco y protección de pies disponen de sensores que permiten determinar la eficacia de los impactos de los golpes realizados, con ello se van sumando los puntos en el marcador.
El uniforme de combate es conocido como Dobok y sus grados de formación se corresponden con cinturones que comienzan con el blanco llegando hasta el negro alcanzando el máximo grado con el décimo Dan que te otorga el rango de Gran Maestro.
El mayor número de puntos se consigue con los golpes del pie en la cabeza, por lo que cada vez los combates son más explosivos y el vuelo de las piernas contra el contrario son más frecuentes, sin embargo, es necesario disponer de una buena técnica de puños, el atleta más completo es el que tiene un buen manejo de puños y pies. Nos es la suma de golpes lo que da el ganador es la precisión y fuerza necesaria para conseguir que los sensores notifiquen el acierto y de esa forma conseguir la victoria.
Aunque a primera vista pudieras creerse que el ataque es lo más importante, las técnicas defensivas de bloqueo y esquiva de los golpes tiene una gran importancia, no se trata de un simple ejercicio de golpear, la estrategia del combate es muy importante, requiere ejercicios de serenidad, paciencia y gran corazón. Un combate no finaliza hasta el último segundo, pues una simple distracción puede suponer encajar un golpe que sirva para sufrir una derrota.
La parte mental es otro de los elementos del atleta, que requiere un gran esfuerzo por parte de este. Tal es la filosofía de este deporte que centra sus bases en el confucionismo y el taoísmo recogidos en los siguientes puntos. Cortesía destacando al ser humana para una sociedad en armonía, Integridad moral distinguida entre lo bueno y lo malo, perseverancia la paciencia conduce a la virtud o el mérito.
La Federación Española de Taekwondo realiza un intenso programa de trabajo con las categorías inferiores, lo que nos permite ilusionarnos con un prometedor futuro que pude darnos muchas alegrías. El trabajo de las federaciones territoriales es sumamente importante, la federación madrileña destaca por el número de deportistas y la calidad de los mismos.
Para nuestro país es uno de los deportes más laureados del movimiento olímpico con 7 preseas, una de ellas de Oro conseguida por Joel González en Londres 2012, siendo el único taekwondista en conseguir una segunda medalla, Plata en Rio en 2016. Pero seguramente el recuerdo más sonado para todos sería la medalla de Plata de Adriana Cerezo que subía al cajón en Tokio 2020 con tan solo 17 años, aquel combate en la Final paralizo el país para darnos una medalla que tenía su verdadero peso en Oro.