En septiembre del año pasado, a Max Villaroig, de 12 años, se le ocurrió una idea que ha conseguido recaudar por el momento más de 100.000 euros para la investigación del cáncer infantil, enfermedad que padece desde agosto. Tras ser diagnosticado en el Hospital San Juan de Dios de Barcelona de un cáncer cerebral en la parte posterior de la cabeza, Max pensó que no podía quedarse de brazos cruzados. Él y su padre, Ignacio Villaroig, contactaron con Miguel Olivares, uno de los directores creativos de La Despensa, una agencia de publicidad que pensaban que podría ayudarles a dar visibilidad y realizar una tarea de concienciación y sensibilización a la vez que se recibían donaciones. “Mi padre me ha explicado que mi enfermedad se cura gracias a la investigación que hacen los médicos en el tratamiento del cáncer infantil y que mucho del dinero que se necesita se recauda con causas solidarias”, ha explicado el barcelonés.
La campaña, que lleva gestándose desde ese mensaje que padre e hijo redactaron por Linkedin al dirigente de la célebre empresa publicitaria, se ha materializado con el nombre de GoodMax y ha logrado alcanzar 100.000 euros de donaciones corporativas y 16.000 euros de donaciones particulares. Con el objetivo de “recaudar muchos fondos para el equipo de investigación y docencia del San Juan de Dios”, la propuesta ha fusionado la mayor afición de Max, las motos, y su iniciativa solidaria.
Uno de los inversores de esta causa ha sido Pablo Salamone, presidente de CMS People, quien se ha mostrado comprometido como divulgador del proyecto en el acto que ha juntado a familia y amigos en forma de agradecimiento y celebración el pasado jueves 20 de febrero. “Queremos llevar la campaña de GoodMax al próximo nivel, hacer que tenga realmente una repercusión fuerte con nuestra comunidad y con la sociedad en general”, ha apuntado el directivo.