Se conoce como la profesión más antigua del mundo, pero aun así, hoy en día sigue siendo un tema controvertido sobre el que no hay un acuerdo general. Hablamos de la prostitución, de la cual se ha llegado a calcular que más de 40 millones de personas la ejercen por todo el planeta. La prostitución, que se puede dar de muchas y variadas formas, es un oficio legal en algunos países, mientras que en otros se considera una actividad prohibida.
La disparidad de opiniones ha hecho que en cada país, incluso en diferentes zonas de los países más grandes, exista una regulación propia. Incluso dentro del movimiento feminista hay voces en ambos sentidos: por un lado quienes condenan la prostitución por explotar a las mujeres y, por otro, quienes piensan que es una profesión válida que debe protegerse legalmente, siempre que quien la ejerza lo haga por voluntad propia.
En este artículo, veremos qué posturas adoptan los distintos gobiernos y daremos una vuelta al mundo para comprobar dónde es legal la prostitución y cómo se regula.
Como hemos adelantado, la legalidad de la prostitución es un tema sobre el que se discute cada año y sobre el que hay multitud de opiniones al respecto. Esto ha provocado que cada país adopte una regulación distinta.
De esta forma, los principales enfoques legales sobre la prostitución se pueden clasificar en las siguientes categorías:
Es importante destacar que en todas partes, independientemente del enfoque adoptado, la prostitución de menores y la trata de personas son ilegales y severamente penadas.
A lo largo y ancho de todo el mundo hay personas que deciden dedicarse profesionalmente a la prostitución y, a continuación, haremos un breve repaso de la situación legal de esta actividad en los países más importantes.
La legalidad y regulación de la prostitución en Europa varía entre países, destacando la gran cantidad de lugares donde se aplican modelos donde se regula la actividad aunque se condena la prostitución forzada, como en Alemania, Países Bajos, Austria, Grecia y Suiza, donde cada gobierno, central o local, puede aplicar los requisitos que crean oportunos. En Hungría y Letonia además se restringe la actividad a ser autónomos, prohibiendo los burdeles.
En España, Italia y Portugal se aplica un modelo abolicionista, que si bien no considera la prostitución como ilegal, existen normas municipales que pueden sancionarla en la vía pública y prohibir actividades relacionadas como son el proxenetismo o la gestión de burdeles.
En Suecia, Noruega, Irlanda, Francia e Islandia se penaliza a los clientes de la prostitución, mientras mantiene la venta de servicios sexuales en la alegalidad, por lo que son claros ejemplos de la corriente neoabolicionista.
En el continente suramericano sucede forma similar que en Europa, por lo que podemos encontrar distintas maneras de regular la prostitución.
En países como Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Paraguay y Uruguay la prostitución individual es legal, pero no se admite el proxenetismo. Incluso en Chile es común encontrar anuncios de escorts y putas en Santiago en portales online como Santiagocitas.
En otros lugares, como Costa Rica, Venezuela y Perú, donde se aplica un modelo abolicionista, mientras que no existe una legalidad expresa sobre la prostitución, sí que se penalizan aquellas actividades relacionadas como el proxenetismo y la administración de burdeles.
La gran mayoría de países de Centroamérica han optado por legalizar la prostitución o despenalizarla, pero esto no ha impedido que existan problemas relacionados como el tráfico sexual, la prostitución infantil y la explotación.
En Guatemala, Nicaragua, Costa Rica y Panamá se considera que las prostitutas desempeñan una profesión legal regulada. Entre las normas más habituales aplicables a este oficio se encuentra que las trabajadoras puedan tener una identificación que refleje su profesión, así como someterse a controles médicos gratuitos.
En Honduras y Belice predomina el modelo del abolicionismo, por lo que aunque no esté prohibido ejercer como prostituta, existen ciertas normas que pueden limitar la actividad o incluso ilegalizarla en ciertas áreas urbanas. Mientras, El Salvador es un ejemplo de neoabolicionismo, por lo que aunque en el país la prostitución no es ilegal, la compra de servicios sexuales y las actividades de terceros sí que lo son.
En Estados Unidos, el enfoque general es el prohibicionismo, declarando ilegal el desempeño de la prostitución en la inmensa mayoría de los estados, aunque existen algunas excepciones. Nevada es el único lugar donde la prostitución es legal de forma limitada a los burdeles con licencia (solo en zonas rurales). Mientras, en Maine, se ha despenalizado la venta de sexo, pero sigue siendo ilegal comprarlo.
Por su parte, Canadá adoptó el modelo nórdico en 2014, por el cual se ilegaliza la compra de servicios sexuales, pero no su venta. Este enfoque busca penalizar a los clientes y proxenetas, pero no a las personas que ejercen la prostitución.
En cuanto a México, la situación de la prostitución es ambigua, porque solo se considera legal y tiene cierta regulación cuando es ejercida por una persona mayor de edad y por voluntad propia. En cambio, practicar o solicitar servicios sexuales puede ser una falta administrativa si se perturba el orden público.
Como ocurre en otras zonas amplias del planeta, la legalidad y regulación de la prostitución en el continente asiático no es igual en todos los países.
En Tailandia, Laos, Filipinas Myanmar y Vietnam está ilegalizada, pero existen formas de evadir las normas y operar. Así, por ejemplo, en Tailandia existe un vacío legal que permite que muchos establecimientos operan como proveedores de servicios encubiertos, mientras que en el resto de países de esta lista se utilizan eufemismos para referirse a esta actividad.
En Japón la prostitución está técnicamente prohibida, pero no se definen penas judiciales para el acto de prostitución en sí, el cual se define estrictamente como coito, por lo que otros actos sexuales no están prohibidos. Aprovechando este vacío legal, muchos negocios proporcionan servicios sexuales indirectamente.
China prohíbe la prostitución, pero el gobierno es incapaz de controlarla, por lo que se centran en penalizar principalmente las actividades de terceros relacionadas. Lo mismo ocurre en Singapur y Hong Kong. En cambio, en Bangladesh la prostitución es considerada legal, al igual que en India, donde sí es restringida.
En Arabia Saudita, Pakistán, Irán, Irak, Malasia e Indonesia, la prostitución está considerada ilegal y es criminalizada.
Como gran continente que es, África alberga multitud de países donde la prostitución es tratada de diversas maneras, siendo la más habitual el prohibicionismo, siendo considerada ilegal en 29 países, entre los que se incluye Argelia, Libia, Egipto, Sudán, Chad, Mauritania, Tanzania o Angola. Aunque en Sudáfrica también está prohibida, en 2024 se presentó un proyecto de ley para despenalizarla.
En el resto de países, a excepción de Túnez y Yibuti donde está regularizada, destaca el enfoque abolicionista, por lo que solo se penaliza ciertas actividades relacionadas con la prostitución, como la solicitación pública y el mantenimiento de burdeles, mientras que el acto en sí no está explícitamente criminalizado.
Australia tiene una normativa relacionada a la venta y compra de servicios sexuales un tanto peculiar, pues aunque está legalizada en la mayor parte del país y se encuentra regularizada, en la parte sur sigue siendo ilegal, aunque el acto de ejercer la prostitución en sí mismo no está tipificado como delito.
Para concluir con nuestro estudio, la prostitución es completamente legal en Nueva Zelanda, donde además se ha despenalizado la gestión de burdeles, vivir de las ganancias de la prostitución de otra persona e incluso la prostitución callejera.