El magistrado del Tribunal Supremo (TS) que investiga al fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, por la presunta filtración contra Alberto González Amador -el novio de la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso- ha citado para el próximo 12 de marzo como testigos a Pilar Sánchez Acera, la asesora de Moncloa que envió al ex líder de los socialistas madrileños Juan Lobato el 'email' filtrado, y al ex secretario de Estado de Comunicación Francesc Vallés.
El instructor del caso, Ángel Hurtado, accede así a lo solicitado por la acusación popular que ejerce Manos Limpias al considerar que puede ser útil para el esclarecimiento de los hechos "conocer el recorrido que pudo haber tenido el correo del 2 de febrero de 2024 hasta su aparición en la mañana del día 14 de marzo en el digital 'Elplural.com', y en qué circunstancia circuló a través de personas por las que pudo haber pasado".
Sin embargo, considera improcedente tomar declaración como testigos al también ex secretario de Estado de Comunicación Ion Antonlin y a la asesora ministerial Laura Sánchez Espada por cosniderar insuficiente lo que puedan aportar al respecto.
Además, el magistrado desestima la solicitud de Manos Limpias para interrogar a la ex fiscal general del Estado, Dolores Delgado, al considerar que no existe "razón alguna". La acusación popular fundamentó su petición en un informe de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, que documentaba dos conversaciones telefónicas entre Delgado y García Ortiz durante el periodo crucial para las investigaciones judiciales.
Hurtado ha tomado esta decisión meses después de interrogar a Lobato como testigo el 29 de noviembre. Durante ese interrogatorio, Lobato le proporcionó de manera voluntaria tanto el acta notarial como su teléfono móvil, lo que permitió a la UCO verificar la información contenida en ambos.
Es importante recordar que, en una resolución emitida el 14 de enero, el instructor indicó que el correo electrónico filtrado tuvo su "salida" desde la Fiscalía y su "destino" en la "Presidencia del Gobierno", donde se realizaron "gestiones" para que finalmente se publicara.
Lobato fue citado por el TS tras la información publicada por 'ABC' la noche del 24 de noviembre, que afirmaba que "Moncloa filtró el documento secreto del novio de Ayuso" e intentó involucrar al socialista madrileño. Además, el diario destacó que Lobato había visitado a un notario para formalizar su conversación de WhatsApp con Sánchez Acera, quien en ese momento era jefa de Gabinete de Óscar López, el cual a su vez ocupaba el cargo de jefe de Gabinete de Pedro Sánchez.
El 'email' que contenía la carta se refería al "documento secreto", en el cual la defensa de González Amador comunicó al fiscal Julián Salto, encargado de la investigación por supuestos delitos fiscales, que había una "voluntad firme de esta parte alcanzar una conformidad penal, reconociendo íntegramente los hechos". En la misiva se afirmaba que "claramente se han cometido dos delitos contra la Hacienda Pública".
Durante hora y media, Lobato confirmó lo que había declarado públicamente, es decir, que se presentó ante el notario para dejar constancia de esos mensajes con el propósito de prevenir responsabilidades futuras.
De acuerdo con el acta notarial a la que Europa Press ha tenido acceso, Sánchez Acera envió un pantallazo a Lobato a las 8:29 horas del 14 de marzo. En este pantallazo se incluía el 'email' de la defensa de González Amador, con la intención de que Lobato lo utilizara en la sesión de control de la Asamblea de Madrid programada para ese mismo día. Actualmente, Sánchez Acera se desempeña como asesora de López, quien es el ministro de Transformación Digital y Función Pública y secretario general del PSOE-M.
Lobato indagó sobre el origen de la carta relacionada con la defensa de González Amador que había sido enviada por correo electrónico a la Fiscalía de Madrid. "La necesito diciendo de dónde la saco, porque si no parece que me la ha dado Fiscalía", manifestó. A esto, Sánchez Acera respondió que "porque llega, lo tienen los medios". Además, le garantizó que el documento ya estaría publicado en la prensa antes de que él lo mostrara en la Asamblea de Madrid.
En el informe que analizó el contenido del teléfono móvil de Lobato, la UCO determinó que Moncloa accedió al 'email' en cuestión antes de su divulgación en los medios. Además, se precisó que "al menos" estaban al tanto de este asunto el exjefe del PSOE de Madrid, Sánchez Acera, así como Sánchez Espada, Vallés y Antolín.
La Guardia Civil señaló que el ex dirigente socialista, al mismo tiempo que se comunicaba con Sánchez Acera, formuló la misma pregunta a Francesc Vallés, quien en ese momento ocupaba el cargo de secretario de Estado de Comunicación: "La carta cómo la tenemos? Se ha publicado en algún sitio?". De acuerdo con la UCO, Vallés no respondió a la pregunta, pero 46 minutos más tarde le envió un enlace a la noticia de 'El Plural' donde se daba a conocer el correo.
Según los agentes, "esta circunstancia revelaría que en ese momento" Lobato "creía" que Vallés "no solo era conocedor del envío de ese 'email' por parte de" Sánchez Acera, "sino que podría resolverle la cuestión de cuál era la fuente del mismo".
El Instituto Armado también obtuvo un intercambio de mensajes en un chat que incluía a Lobato, quien era el director de gabinete del Grupo Parlamentario Asamblea de Madrid (GPAM), así como a David del Campo y a la diputada Marta Bernardo Llorente.
En el chat, el ex dirigente socialista narra lo ocurrido con Sánchez Acera y el correo: "Pilar quiere que yo saque el 'mail' de la Fiscalía. Que no ha salido pero que lo saque yo. No puede ser". El informe revela que Del Campo le aconsejó que no procediera y mencionó que Vallés, Antolín —quien en ese momento era director de Comunicación del PSOE— y Sánchez Espada le habían "escrito con lo mismo".