El Monumento a los Abogados de Atocha, la estatua 'El abrazo', de Juan Genovés, situado en la plaza de Antón Martín en Madrid, será declarado Lugar de Memoria Democrática en el marco de los actos y conmemoraciones por los 50 años en democracia, tras la muerte de Francisco Franco. El Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática ha iniciado los trámites debido a su importancia histórica y con el fin de reparar a las víctimas.
Instalado en 2002 a iniciativa del sindicato Comisiones Obreras (CCOO), el conjunto artístico recuerda el atentado terrorista cometido por un comando de ultraderecha el 24 de enero de 1977, en el que perdieron la vida los abogados laboralistas Enrique Valdevira Ibáñez, Luis Javier Benavides Orgaz y Francisco Javier Sauquillo, así como el estudiante de derecho Serafín Holgado y el trabajador del despacho Ángel Rodríguez Leal. En el atentado, Miguel Sarabia Gil, Alejandro Ruiz-Huerta Carbonell, Luis Ramos Pardo y Lola González Ruiz sufrieron heridas graves.
El ataque fue un intento de poner fin a la Transición, ya que el despacho de los abogados de Atocha representaba un símbolo significativo en la lucha antifranquista y en la defensa de las libertades democráticas. En los últimos años del franquismo, las acciones de este despacho, junto con las de otros similares, ayudaron a brindar apoyo a numerosos ciudadanos.
En las últimas semanas de 1976 y durante el mes de enero de 1977 grupos de extrema derecha perpetraron numerosos actos de violencia. Estos atentados tenían como objetivo a colectivos que se oponían al franquismo, incluyendo a demócratas, abogados, partidos y organizaciones que luchaban por la ruptura política con el régimen dictatorial.
Los abogados laboralistas del despacho de Atocha, militantes del Partido Comunista de España (PCE) y vinculados a Comisiones Obreras, llevaban a cabo gestiones con las administraciones y atendían las consultas de los trabajadores. Además, se presentaban en juicios. Su experiencia abarcaba diversas áreas como el derecho del trabajo, la seguridad social, el derecho penal, financiero, procesal y civil. Se habían sumado a la lucha por la recuperación de las libertades en España, en un contexto donde los derechos laborales estaban severamente restringidos.
El entierro de los asesinados congregó a más de 100.000 personas. Esta ceremonia se convirtió en una de las primeras manifestaciones masivas después del fallecimiento del dictador Francisco Franco. Posteriormente, se extendieron por todo el país huelgas y expresiones de solidaridad.
Este viernes, la Fundación Abogados de Atocha, acompañada por una delegación de CCOO Madrid y del PCE Madrid, ha homenajeado a los asesinados junto a la estatua próxima al número 55 de la calle Atocha donde se ubicaba el despacho donde sucedió el atentado.
Entre los participantes en el acto se ha podido ver a familiares y allegados como Paca Sauquillo o Cristina Almeida, así como un grupo de brigadistas internacionales que han acudido al monumento.
El secretario general del PCE en Madrid, Miguel Montoro, ha reconocido el empeño del pueblo de Madrid "por mantener vivo el recuerdo de los Abogados de Atocha", unas personas que "luchaban por una democracia real y por una libertad de verdad, no la de cuatro pijos que pueden hacer lo que quieran". Además ha concluido que "vencer a las tinieblas es posible si se hace en colectivo, en común".
En la misma línea se ha pronunciado la secretaria general de CCOO en Madrid, Paloma López. "No tenemos miedo a los fantasmas del pasado", ha señalado para recalcar que se plantarán ante el avance de la ultraderecha en España y en el mundo y contra "el blanqueamiento de la dictadura del gobierno de Madrid".
Por parte del Gobierno, el secretario de Estado de Memoria Democrática, Fernando Martínez, ha manifestado que "los demócratas tenemos que defender la democracia y el Gobierno de España se coloca al frente de la lucha por la memoria democrática. El olvido es incompatible".
El acto ha concluido con un minuto de silencio en memoria de los asesinados y tras ello los congregados han cantado 'La internacional'.