La defensa del bien común, el espíritu de consenso, el pacto de convivencia, el recuerdo de las víctimas de la DANA y la necesidad de gestionar el fenómeno de la inmigración con "la dignidad que todo ser humano merece" pero "sin olvidar nunca la firmeza que requiere la lucha contra las redes y las mafias que trafican con personas" fueron las claves del tradicional discurso de nochebuena pronunciado por el Rey Felipe VI.
Como es habitual, las palabras del monarca no tardaron en suscitar las reacciones de los personajes y partidos políticos españoles.
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso entendió que, con sus alusiones a los principios de la Constitución de 1978, "el Rey llama a que todas las instituciones y Administraciones públicas se coordinen para buscar el bien común" y "a que busquemos el consenso en torno a lo esencial, sin olvidar la dignidad de todo ser humano".
El líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo también "celebró" el discurso: "Su reconocimiento a la solidaridad del pueblo español, su reivindicación del bien común como principio rector en política, y su defensa de la Constitución. La monarquía parlamentaria cierra otro año ejemplar al servicio de los españoles. Y a su lado".
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, aún no ha compartido su valoración personal de las palabras del Rey. Sí lo ha hecho, sin embargo, la cuenta oficial del PSOE en X. Para los socialistas, "Felipe VI entiende que la vida política debe estar marcada por la serenidad", a lo que añaden: "No podemos estar más de acuerdo. El consenso debe ser el camino para dedicar todos nuestros esfuerzos al bienestar de los ciudadanos y ciudadanas de España".
En relación a las víctimas de la DANA, el partido ha asegurado que "nunca estaréis solos. El Estado estará allí el tiempo que haga falta".
Las palabras de Felipe VI no han sido tan bien acogidas por el partido con el que gobiernan los socialistas, Sumar. Según la formación de Yolanda Díaz, "El discurso del Rey ha sido un discurso decepcionante y derechizado".
Sumar defiende que la DANA "no fue un problema de coordinación entre administraciones, sino de negacionismo climático y negligencia política", que "señalar a la migración como problema es grave. No mencionar la violencia machista o las agresiones sexuales lo es más", o que "el Rey habla de vivienda sin recoger una sola de las demandas de las movilizaciones de estos meses y centrándolo todo, como el rentismo, en la oferta, cuando lo que hace falta es parar la especulación".
El partido se queja también de que no haya habido "ni una mención al genocidio palestino o a la guerra de Ucrania. Ni a la crisis climática. Un discurso encerrado en un paradigma, el del 78, que ya no le dice nada a casi nadie. Menos aún a la gente más joven".
Por supuesto, Gabriel Rufián no ha dejado pasar la oportunidad de comentar el discurso a través de las redes. Sus reacciones al discurso son ya casi tan tradicionales como el discurso mismo. El diputado de ERC ha querido resaltar el contraste entre la preocupación del Rey por el problema de vivienda y la imagen del interior del Palacio Real a su espalda. También ha compartido un retrato del Rey al lado de imágenes de elementos sin utilidad.