La tecnología podemos emplearla para una mejor monitorización de los horarios.
En el mundo de la empresa actual está claro que todo va a una velocidad endiablada en todos los sentidos y no siempre es posible estar en todos los sitios. Los trabajadores, mediante el control horas pueden controlar las horas de trabajo y así cumplir con las normas.
La aplicación para controlar las horas, básicamente, posibilita que los empleados puedan hacer las acciones necesarias para el registro de las horas al cumplir con las normas vigentes. Así es como se pueden:
Desde la aplicación se puede tener acceso en unos pocos segundos, donde los trabajadores pueden ir actualizando sus horas mediante la App, tanto para iOs como Android. Por tanto,s es posible tener acceso a este información con que solo apretemos un botón, desde su sitio web o hacer la operación de fichar o desfichar mediante su propia web
Tanto para demostrar, si se produce una inspección, que se cumple con las normas como para saber las horas que trabajan los empleados, es posible generar una serie de informes personalizados en todo momento con solo clica.
Se cuenta con la opción para poder exportar los informas para que puedan ser firmados por los empleados. Además es posible mediante estas aplicaciones incluso poder rellenar el impreso modelo 303.
En un vistazo es posible consultar las horas trabajadas. De esta forma van a poderse consultar la totalidad de horas que estén trabajando los trabajadores, las horas de entrada y salida, número de paradas, comentarios o si existen registros sin cerrar.
Con este listado es posible tener acceso con la información más detallada en cuanto a los registros, horas entradas y salidas de los trabajadores y demás comentarios que se hayan escritos.
Vamos a ver las más interesantes:
Libertad para todos
Este tipo de app de control horario es posible instalarla, por lo general, en cualquier clase de dispositivo móvil de última generación, por lo que un trabajador que se tenga que mover de un sitio a otro o que el trabajo se haga del desplazamiento pueda usar este tipo de herramienta con mayor libertad. Como no hay que ir a un sitio concreto para fichar, el comienzo y finalización de la jornada es posible que varíen.
Geolocalización
El uso de esta clase de herramientas digitales posibilita que sepa el sitio exacto donde el trabajador ficha, siempre cuando el trabajador y la compañía lo hayan decidido de esta forma, es posible saber por dónde se va a desplazar en cada momento. Esta gran cantidad de datos que son recopilados se pueden usar por la empresa para la optimización del trabajo. Es una aplicación que usan distintos colectivos, a los que les afectará de forma distinta el desplazamiento de forma continuada, por lo que es posible buscar la rutas mejores o aprovechar que siempre estarán geolocalizados.
Comunicaciones más fluidas
Uno de los avances que este tipo de tecnología aporta tanto a la compañía como a cada empleado es la posibilidad de comunicar cualquier incidencia laboral de forma directa para que así quede constancia y se pueda crear la modificación del horario. Es útil cuando el trabajador no hace su trabajo a lo largo de la jornada laboral por distintas razones, caso de los cursos de formación, exámenes, tareas sindicales, etc.
Control de las pausas
Este tipo de control horario es una magnífica herramienta que puede ser garantía de que se va a cumplir con el tiempo que se estipule para la pausa de los trabajadores. El que este espacio sea considerado o no dentro de la jornada laboral va a depender de la compañía, contrato o convenio colectivo, de tal forma que una app de esta clase posibilita conocer de forma exhaustiva en cada una de las paradas.
Seguridad
Este tipo de aplicaciones son totalmente digitales y podemos descargarlas en cualquier tipo de dispositivo móvil, tanto iOS como Android. Unos softwares para la gestión horaria que van a garantizar una gran seguridad como usuario o para la empresa en el tratamiento de los datos que se originará con cada una de las acciones. Además, es posible asignar un dispositivo fijo para cada uno de los usuarios, así como los sistemas de autenticación, como la huella dactilar o el reconocimiento facial, de tal forma que se eviten las falsificaciones o acceder al terminal de cualquier persona.