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Estudio sobre los jóvenes en la era digital: "Los niños entran muy pronto en un mundo donde no deberían estar"

La Fundación Orange y Save the Children presentan un informe sobre infancia en el entorno digital (Foto: ´ Mónica González de Road Experience Audiovisual).
Juan Stafforini | Lunes 09 de diciembre de 2024

La Fundación Orange ha presentado este lunes el informe ‘Infancia y adolescencia en entornos digitales’, un estudio que ha elaborado junto a la ONG Save the Children y la consultora GAD3.

El objetivo de este análisis ha sido la reflexión sobre cómo se relacionan los niños y jóvenes con la tecnología, además de las emociones creadas por este vínculo. También se tratan los beneficios y riesgos asociados a ello, con especial énfasis en las cuestiones relacionadas con la privacidad.

La irrupción de la tecnología en los últimos años ha provocado cambios estructurales en las sociedades desarrolladas. Luz Usamentiaga, directora general de Regulación, Asuntos Públicos y Sostenibilidad de Orange España, ha explicado que "la responsabilidad es fundamental en la transformación digital".

Usamentiaga subraya que "en Orange llevamos muchos años trabajando en promover un uso responsable de le tecnología, y es por ello que este informe también incluye recomendaciones para aprovechar al máximo la tecnología, abordando los riesgos que más preocupan a padres, profesores y los propios niños".

Riesgos en el consumo

Foto: Mónica González de Road Experience Audiovisual

El estudio se desarrolló entre el 12 y el 18 de noviembre de este año, a través de cuatro encuestas y el apoyo de 17 expertos. En total, se realizaron más de 2.500 entrevistas a padres, profesores, población general, y menores; niños y niñas se dividieron en grupos separados para evidenciar la brecha de género que existe entre ellos.

Uno de los datos más llamativos del estudio es que la inmensa mayoría de los jóvenes reconoce que su relación con la tecnología no es la ideal. En concreto, el 93 por ciento de los adolescentes piensa que debería cambiar alguno de sus hábitos tecnológicos, y como soluciones plantean reducir el tiempo de conexión (54 por ciento), hacer más deporte (39 por ciento) y evitar dormir con un dispositivo digital al lado (34 por ciento).

Aun así, la concienciación sobre los peligros en el mundo digital está muy extendida entre los menores, con un 81 por ciento de adolescentes comprenden la importancia de proteger su privacidad. Sin embargo, las vías de actuación a menudo resultan muy complicadas incluso para los adultos.

El presidente de GAD3, Narciso Michavila, explica: "Todos somos menores en el uso de las pantallas, los adultos no podemos enseñar a nuestros hijos un camino ya transitado antes, porque para nosotros también es una novedad".

"Es importante saber moverse en este mundo digital y servir de ejemplo para los menores. El 62 por ciento de ellos asegura entender bien qué tipo de información comparte en redes sociales, pero al mismo tiempo casi la mitad se preocupa mucho por su huella digital. El papel de padres, pero también de profesores y demás referentes adultos, se convierte en fundamental", indica el Michavila.

La importancia de padres y formadores

Mónica González de Road Experience Audiovisual

De hecho, en el estudio, los mismos adolescentes colocan a sus padres y madres como los principales responsables de su formación digital. El presidente de GAD3 añade que "el diálogo entre padres e hijos es fundamental para afrontar cualquier reto, no solo los tecnológicos. La formación constante es clave para que los menores entren con seguridad al entorno digital".

Al mismo tiempo, los adolescentes también destacan la importancia de otros agentes sociales, en particular el personal docente y los centros educativos. Por otro lado, llama la atención la preeminencia de la Policía Nacional, que adquiere mucha relevancia, en especial para las mujeres adolescentes.

En este sentido, las diferencias de género se acentúan en la pregunta sobre quién tiene el papel formativo prioritario. Michavila expone que "los chicos adolescentes destacan más la credibilidad de sus padres o madres. En cambio, las chicas estiman con mayor importancia el rol de la policía, los centros educativos y los profesores".

"Hay que tener cuidado de enseñar a los jóvenes sin agobiarlos o cometer pasos falsos. Más de la mitad de los padres anteponen su derecho a revisar los dispositivos de los hijos a la privacidad de estos últimos. La mayoría de menores se sienten controlados con exceso, al igual que afirman saber cómo saltarse estas medidas de supervisión", manifiesta el presidente de GAD3.

Consejos para un uso responsable

El estudio concluye con la necesidad de cambiar algunos hábitos digitales en la familia, tanto por parte de padres como de los propios adolescentes. Es fundamental entender los riesgos para la privacidad y la integridad de los menores cuando estos ingresan en el mundo virtual.

Andrés Conde, director general de Save the Children, expone el problema causado por la falta de regulación en los entornos digitales: "Los niños entran muy pronto en un mundo donde no deberían estar. Es preocupante que haya muchos influencers que monetizan sobre sus hijos menores de edad, o que incluso se permita que existan influencers de muy corta edad".

En este panorama, Conde señala algunas recomendaciones para evitar situaciones peligrosas: "Una de las medidas más importantes es no implementar lo que se conoce como 'chupete digital'. Esto ocurre cuando los padres introducen a sus hijos con la tecnología porque soluciona problemas de gestión emocional en la familia, cómo poner un vídeo en el móvil para tranquilizar al niño en un restaurante".

Otras buenas costumbres pasan por "poner horarios fijos de uso de dispositivos digitales, y organizar actividades familiares que no involucren la tecnología, como juegos de mesa o excursiones. Los controles parentales son importantes, pero deben ir acompañados con medidas de formación y diálogo entre padres e hijos", afirma el director general de Save the Children.

Por último, Conde subraya el papel crucial de los colegios e institutos: "Los centros educativos también tienen que desarrollar competencias digitales para formar a los alumnos jóvenes, ya que los últimos los sitúan como referentes esenciales en la formación virtual".

"La misión de estos centros es saber abordar cuestiones como la privacidad y la violencia en el mundo virtual, la inteligencia artificial, o las viás de actuación para denunciar situaciones peligrosas. Las instituciones educativas deben adoptar este rol de formadores en esos casos donde los padres no saben ni pueden enseñar a sus hijos cómo comportarse", finaliza.

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