Dentro del mundo de la industria, hay determinados sectores en los que se trabaja en lo que se conoce como atmósferas explosivas. En ellas, hay gases, vapores o humos que se llegan a inflamar, lo que significa que no es posible emplear cualquier tipo de maquinaria en ellas.
Así, incluso un simple ventilador debe contar con la certificación ATEX (en Kinextec Iberica se puede comprar esta clase de ventiladores), gracias a la cual no se producen accidentes en las atmósferas inflamables.
Todos los equipos eléctricos y mecánicos que se emplean en entornos en los que hay riesgo de explosión deben cumplir con la normativa europea ATEX. Esta se asegura de que estos equipos, entre los que están los ventiladores, cumplen con unas características específicas.
De ese modo, este tipo de ventiladores se construye de manera que no emiten calor y no pueden generar ninguna chispa eléctrica.
Visto desde fuera, un ventilador ATEX es similar a otro cualquiera, pero con él se tiene la seguridad de que no ocasionará un accidente en estos sitios tan peligrosos.
En la clasificación de las atmósferas explosivas hay varias categorías, de manera que esto se debe tener en cuenta antes de adquirir los ventiladores. Cuando se compra uno que cumple con la norma ATEX, lleva un número que indica para qué zonas está indicado.
Las zonas 1 y 2 se refieren a los gases. Dentro de la primera hay riesgo ocasional, mientras que en la segunda el riesgo es poco frecuente o breve.
Igual ocurre con el polvo. En la zona 21 la presencia de polvo combustible es infrecuente, mientras que en la 22 es ocasional o breve.
Esta clase de ventiladores posee una cantidad de aplicaciones casi infinita, pues se emplean en varios sectores.
Aquí, es bastante usual la manipulación de sustancias que liberan vapores inflamables o polvo combustible. Un ventilador dentro del sistema de extracción de aire consigue que ese polvo no se acumule, reduciendo el riesgo de explosión en la zona de producción.
A priori, una planta de procesado de alimentos no parece un lugar peligroso. Sin embargo, esta industria es una de las principales fuentes de polvo combustible. En ciertas condiciones, el polvo de la harina, del cacao o de la leche en polvo pueden ser peligrosos.
Gracias a los ventiladores se evita que las partículas, que se pueden acumular en los sistemas de ventilación, entren en contacto con fuentes de ignición.
Cuando se fabrican pinturas se manejan compuestos orgánicos volátiles, los cuales son muy inflamables. De hecho, esos vapores generan atmósferas explosivas.
Los ventiladores ATEX se encargan de extraer estos vapores de forma continua, los cuales se van generando conforme se mezclan los ingredientes. Al ir extrayendo esos vapores, se va creando un ambiente de trabajo seguro para los operarios.