En concreto, el Cuerpo de Bomberos del Ayuntamiento de Madrid efectuó siete salidas para sanear fachadas, asegurar estructuras inestables, revisar cornisas o retirar objetos que habían caído sobre la vía pública.
De hecho, el suceso más grave de la jornada, la muerte de una mujer que recibió en la cabeza el impacto de un escudo de piedra desprendido de la cubierta de un edificio de la capital, pudo deberse a ambos fenómenos metereológicos.
Mientras, los Bomberos de la Comunidad de Madrid realizaron dos intervenciones relacionadas con el desconchón de varias fachadas en el mismo intervalo de tiempo.